No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.
Lujos que no parecen lujos, pero lo son:
1. Trabajar desde casa
2. Tener a tu mamá y a tu papá vivos
3. Sin adicción
4. Paz con tu pareja
5. Techo sobre tu cabeza
6. Respirar por la nariz
7. Comida en la mesa