Los hombres pueden trabajar hasta la madrugada, despertarse a las 5 de la mañana, estar endeudados, desanimados, solos, y aún así tener fe en que algún día todo va a salir bien.
Gracias a los jugadores y al técnico que, a pesar de las críticas, los insultos y los malos ratos que pasaron, lograron recuperarse y darle esta inmensa alegría al país entero.
¡Mañana, feriado!
Viva el Ecuador.