Me gusta la gente que piensa
y que, sin darse cuenta,
me pone a pensar.
La que llega con preguntas
en lugar de respuestas,
la que te mueve las ideas
como quien abre ventanas
para que entre aire fresco.
La que te rompe los esquemas
y te los pulveriza
para construir un concepto nuevo.
La que te hace disertar
contigo misma
en una mesa redonda
con tus propios paradigmas.
Me gusta la gente que piensa,
y que habla como piensa,
y que siente cuando piensa,
y que siente como piensa.
Y que no solo pasan por tu vida,
como un peatón
cruzando una avenida
sino que te encienden algo
y te dejan mirando el mundo
de otra manera.
Quizás por eso me gustas tú… 🌠
Mi papá no terminó sus estudios, no recibió un abrazo. Mi papá aprendió a trabajar antes de aprender a amar, no pudo soñar con ser el héroe de un cuento, no había tiempo de jugar, muchos menos alas para volar.
Pero ahora, lo veo y no encuentro palabras para decir lo orgullosa que estoy de tener un padre como él. Hace todo por darnos más de lo que un día él recibió, y aunque muchas veces me he quejado sabe que daría mi vida por él ❤️🩹
Quiéreme a contramano,
pero no empieces por la piel,
que solo es un envase
con fecha de caducidad.
Quiero por dentro,
por el lugar
donde me hago preguntas
y no siempre me respondo.
Quiéreme por lo que pienso
a deshoras,
por mis ideales desalineados,
por las causas que abrazo
aunque me dejen moretones
en el alma.
Quiéreme por lo que me apasiona
y por eso que me enciende.
Por la música que me habita,
por mis risas que llegan tarde
y mis silencios que dicen demasiado.
Quiéreme por mis manías absurdas,
por mis locuras funcionales,
por esta rebeldía tan mía
que no sabe arrodillarse.
Quiéreme rara,
cuando no encajo ni yo misma.
Quiéreme ardiente,
cuando ardo sin prometer cenizas.
Quiéreme rara
o no me quieras.
Quede ardiente
o no me toques.
Lo demás, la forma,
el envase…
se rompe solo;
mientras el fondo
se queda. 🌠💫
A veces el amor no falla, solo se cansa.
De no ser visto, de no ser cuidado, de tener que explicarse demasiado.
No todo final es falta de amor, algunos son falta de equilibrio.
Aprender a irse a tiempo también es una forma de quererse.
Y de honrar lo que se sintió.
Me gustan las personas que saben hacer nacer. Sí, esas que hacen que nazcan la alegría en un mal día, o la sonrisa en un mal momento. Las que tienen dos manos, pero para todos. Las que levantan con palabras y no dejan de empujarte para que subas. Las que viven y ayudan a vivir.
Hoy me dijeron algo muy cierto: si las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina, vas por buen camino, pero si las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina. De algo te cuida, de algo te protege la vida