@LiarInTraining queda cerca: ya llegará. Ahora acepta su propuesta y no finge pensárselo.—
Si solo vamos a tener esa casa dos días, deberiamos aprovecharlos enteros.
@LiarInTraining —asiente porque eso es lo que ella sabe, que no quiere precipitarse para arrepentirse después. Si tiene que pasar un año de vuelta en casa, poniendo cafés y zumos… lo hará de buen grado. Pero nada de eso importa ahora, queda lejos, y ella nunca se ha preocupado de lo que no le +
@LiarInTraining está, al menos no demasiado, pero eso no significa que no añore su vida allí.— Sí que me hace ilusión acabar, aunque no sé aún qué es lo que quiero hacer después. Pero no me preocupa, espero averiguarlo…
@LiarInTraining La verdad es que no tanto. —cuando esté allí lo aceptará y estará bien, pero desde casa no le cuesta admitir que esa es la verdad: es feliz allí, en California, y pasar tantos meses alejada de casa no le gusta a pesar de su desarraigo general. No los echa de menos cuando no +
@LiarInTraining pero es un caos controlado. Es lo suficientemente grande como para que no se note demasiado, y la luz y el color alivian la carga que pueda suponer. Aún así, Moira es lo que es. Ya no lucha contra ello, lo acepta y sigue.—
Pero bueno, ya solo me queda un año en ella. Después +
@LiarInTraining —tiene la facilidad de empezar a funcionar en cuanto abre un ojo, por lo que aunque no tenga problema alguno en permanecer entre las sábanas un poco más antes de ponerse en marcha, responde a su saludo pronto. Primero lo hace de obra, con un beso rápido, y después de +
@LiarInTraining calidez en el rostro y hoy también alrededor, gracias al cuerpo de Thomas que no abandona el suyo. Se remueve y estira, a la espera de que su compañía abra los ojos y se una a ella, sin prisa alguna: así puede recordar las facciones que, de todos modos, no cree haber olvidado.—
—cuando Moira se desploma en el colchón, le cuesta creer que ha acabado el día. Ha sobrevivido a la cena, ha comido más galette que nunca, entre otros platillos francoamericanos, y está segura de que se ha puesto roja en más ocasiones de las que quiere admitir.
Thomas ha +
@LiarInTraining —la noche da paso al día y tal como ha anticipado, el sol empieza a colarse por las ventanas abuhardilladas. No es hasta entrada la mañana que empieza a resultar molesto, pues sus rayos inciden en la cama. Es entonces cuando Moira se despierta, con la sensación habitual de +
@LiarInTraining sella con ese gesto suave y sentido. Al separarse espera al encuentro predilecto, una nariz con otra, aún con los ojos cerrados. Y por último, el suspiro. Vuelve a su sitio, apoya la mejilla, y se aprieta en el abrazo.—
Buenas noches, Thomas. Hasta mañana.
@LiarInTraining —se las da; es en forma de beso y caricia, de una mano en la mejilla con la que lo atrae y acuna mientras posa los labios en los suyos y se abandona a la dulzura del final del día, del momento a solas infestado de tranquilidad. Hay silencio y solo son ellos, nada más, y se +
@LiarInTraining forajido a diario llama a su puerta con naturalidad.—
El sol nos despertará temprano, te aviso. —las ventanas del techo de la buhardilla no tienen cortinas.— Pero podemos estar aquí hasta que quieras que nos pongamos en marcha.
@LiarInTraining imagen para darle los buenos días, haya decidido tener el contacto del chico que tiene al lado. Tras una última calada lo apaga contra el cenicero a medio fumar y se recuesta a su lado, rendida y cansada. Como cada vez que ha dormido con él, el sueño que huye de ella como un +
@LiarInTraining recostada.—
Así podré caerme sin que me dé mucha vergüenza. —aunque no va a darle ninguna, lo saben los dos.— Bueno, mañana lo veremos. ¿Nos vamos a dormir?
@LiarInTraining y él ahora le ofrece retrasarla un poco más a cambio de asistir a la boda de su hermano —aún no se ha olvidado, le pesa el estómago cada vez que la idea pasa fugazmente por su cabeza de vez en cuando. La esfuma quitándole con cuidado el piti de entre los dedos, algo más +
@LiarInTraining quitándole importancia a algo que no debería tenerla, ¿no? Es mejor pensar en olas, en el mar, en salir de allí y fingir que su vida es otra durante dos días.—
Ni que tuvieras un problema con el exhibicionismo.
@LiarInTraining Cállate. —el golpe en el brazo es inmediato a la palabra «novio», que la hace poner los ojos en blanco y recurrir a una nueva calada antes de ofrecérselo a él.— Voy a romperles el corazón cuando les diga que se han equivocado.
—lo dice de la manera más suave posible, +