@alemartinezcan Estás viendo las cosas con sesgo ideológico de derecha. Hay derecha democrática e izquierda democrática, así como hay derecha autoritaria e izquierda autoritaria. Ninguna de las versiones autoritarias te dirá que lo es (puede que ni lo sepa). Pero no ha sido el caso de Colombia.
@aroliveros@TheEconomist Por su parte Estonia decidió aplicar un enfoque 'tecnorrealista', que integra la IA de forma masiva en la enseñanza. Su objetivo es que maestros y alumnos aprendan a usarla críticamente, verifiquen la información y protejan sus datos, entre otras cosas. https://t.co/kmsESEBtwG
@polscitoall Sí, pero el asunto, pienso, apunta más a capacidades reales que a psicología. EE.UU. se entiende con quien tiene experiencia de gobierno, controla los medios de coacción y actúa por conveniencia pragmática. Con gente así halla un terreno común. MCM y su entorno no le ofrecen eso.
@GuillermoArcayF@ChiguireBipolar Según he leído, es al revés. La empresa no cobró de más, sino que CORPOELEC le clavó un default gigante que prácticamente la quebró, teniendo los equipos ya fabricados. La empresa la acaban de comprar capitales gringos, que ahora firmaron para cobrar seguro y terminar el trabajo.
@carmenbeat Pero es que Claude sigue sin estar disponible en Venezuela, que es lo que muestra esa gráfica. La única forma de usar Claude en Venezuela es con VPN.
@polscitoall Vengo justo de pasar hace unos pocos post por este otro que trae una breve reseña -seguramente hecha por la IA, aunque eso no importa- de un libro que se ve interesante y que examina el tema del mal y la violencia. https://t.co/2SSP6rpZuF
El Mito del Mal Puro: Nadie se cree el villano:
Esto es una reseña profunda del libro Evil: Inside Human Violence and Cruelty (conocido en círculos hispanohablantes por su concepto central “El Mito del Mal Puro”) escrito por el psicólogo Roy Baumeister, realizada por Rob Henderson en 2023. Henderson describe el libro como uno de los que más le sacudieron la visión del mundo.
Baumeister desmonta la idea popular de que el mal lo cometen monstruos que saben que son malos y disfrutan haciendo daño. La realidad es muy distinta: casi nadie se ve a sí mismo como malvado. Los perpetradores suelen creer que sus acciones están justificadas, como respuesta a una provocación, en defensa propia, por un “bien mayor” o por circunstancias que “no les dejaron otra opción”.
El libro demuestra que todos somos capaces de cometer actos terribles bajo ciertas condiciones: presión social, ideología fuerte, pérdida de autocontrol o cuando se eliminan las normas y castigos que nos frenan. Los nazis, estalinistas o cualquier otro grupo que cometió atrocidades no eran demonios excepcionales, sino personas corrientes que no resistieron esos factores.
Un concepto clave es la “brecha de magnitud” entre víctima y agresor: las víctimas recuerdan el daño como mucho más grave y duradero, mientras que los agresores lo minimizan rápidamente, lo olvidan y echan la culpa al exterior (“se lo merecía”, “no pude evitarlo”).
Según Baumeister, si no hay más maldad en el mundo cotidiano es gracias al autocontrol y a las normas sociales (vergüenza, leyes, castigo). Quita esos frenos -por ejemplo con alcohol, ideologías extremas o entornos sin consecuencias- y el mal surge con facilidad.
Mensaje central: para entender el mal hay que observarlo desde la perspectiva del perpetrador, no solo desde la de la víctima. Y reconocer que tú y yo también podríamos cruzarlo bajo las condiciones adecuadas. Es un texto incómodo que desafía la cómoda creencia de que “el mal solo lo hacen los otros”.
@Mibelis@Reuters Una potencia de 672 megavatios es una cantidad considerable de potencia eléctrica, suficiente para cubrir la demanda de una ciudad de un millón de habitantes. Veremos, porque está también la capacidad de la red propiamente, la potencia de generación es solo la mitad del problema.
@aroliveros Se repite el ciclo. El debate sobre la viabilidad financiera del estado venezolano existe desde los 80. Se intentó con el Gran Viraje y la Agenda Venezuela, pero la falta de apoyo político y social detuvo ambos intentos. Luego vino la bonanza de los 2000 y todo lo que ya sabemos.
@herreravaillant En realidad no, pero prefiero no caerme a cobas por deseos/sesgos políticos. Y no es una predicción, lo que afirmo me parece acorde con lo que estamos viendo en Venezuela. En el mundo los grandes inversionistas están en todas partes, tanto en democracias como en autoritarismos.
@herreravaillant Definir inversionista "serio" como alguien que solo espera la democracia para invertir, es como muy idealista. Los grandes capitales se mueven por intereses y, ahora mismo, esos intereses parecieran aceptar alinearse con el estatus político impuesto por los EEUU.
@polscitoall It’s not just about Trump. I believe there are deeper, structural reasons for this. Plus, I see that younger people -and not only the youth- are becoming disconnected from democracy -specifically liberal democracy-. It feels like its principles are no longer understood or valued.
@Mibelis Sorprende que aún haya gente que no entiende que la política antecede al derecho, y no al revés. Más en etapas de indefinición estructural como la actual. Sin mecanismos para hacer valer la ley, el derecho es un saludo a la bandera. Justamente para construirlos está la política.