Gobierno EEUU conoce muy bien que Cuba no patrocina, ni tiene vínculo alguno con terrorismo
Presencia de nuestro país en esa lista, además de injustificada, es testimonio de carencia de argumentos políticos o éticos para justificar guerra económica q nos imponen
#TumbaElBloqueo
@BrunoRguezP No y que es ser socio y entrenar y pasarles armas y demás a las FARC colombiana. A los nicaragüenses. A los separatistas chilenos de la Araucanía a los del FPMR y demás terroristas que ustedes han ayudado. Abajo el comunismo, genocida y terrorista .
@AbelPrieto11@DiazCanelB No sean mentirosos . No hay ni va haber ninguna comprensión. Ustedes tienen que dejar el poder acaso no sienten nada por el pueblo . Como tan sinvergüenzas.
“Un país no es rico porque tenga petróleo, un país es rico cuando tiene educación. Educación significa que aunque tú puedas robar, no robas [...] En definitiva, la riqueza es conocimiento y respeto ilimitado por los demás”.
Agradezco su difusión.
NI EL MÉDICO CHINO. No hay salvación, de ninguna clase. Ni ahora ni después.
El cubano ha muerto. No de manera física, pero sí espiritual, mentalmente.
No nos queda patria ni país. Solo un cementerio habitado por la inercia y unos seres que desplazan sus músculos cansados y sus moléculas extenuadas a través del tiempo.
Tenemos todavía, supongo, un himno que cantamos sin deseo.
Unas estrofas que salen al aire como el bebé que se resiste a dejar la paz del cordón umbilical.
Nos quitaron mucho y ayudamos a regalar el resto: el orgullo, la pasión, la valentía.
Si los mambises nos vieran, se pondrían al lado de los españoles para arremeter contra nosotros.
Nos prenderían fuego a todos en un establo de Bayamo sin posibilidad de huir.
La República nació en 1902 con muchísimos defectos.
En 1933, con la Revolución de los Sargentos, se desintegró la fibra constitucional.
Sobrevino el caos, la anarquía, la delincuencia, el bandolerismo.
Cuba no volvería a ser la misma, ni mejor.
Aunque ciertamente tampoco podría superarse el abismo iniciado en 1959.
No hay salvación, de ninguna clase. Ni ahora ni después.
Creímos en Mesías, en promesas y discursos.
Sin que se nos pidiera, dimos el paso al frente, y luego dos más, para odiarnos y envidiarnos.
La división del pueblo cubano y la destrucción de la familia las iniciamos nosotros.
La generación de nuestros padres y abuelos.
Desde su escondite en la Sierra Maestra, tan ocupado en poses, entrevistas y uniformes planchados, no fue Fidel Castro el que dio la orden de vandalizar casinos, quemar propiedades y romper parquímetros.
Fue un acto servil y mezquino perpetrado voluntariamente por gente servil y mezquina.
Quizás por el que nunca se ganó la lotería. Quizás por el vago que no podía ir a un casino.
Quizás por el resentido de la esquina que veía a su vecino pasar en un Chevrolet del 54.
Nadie obligó a los campesinos a ceder sus tierras y parcelas.
Fue una acción de ignorancia y estupidez genuina, pero a nadie le pusieron un fusil en el cuello.
Fidel Castro cometió muchos crímenes, incontables barbaridades.
Pero no le podemos achacar lo que nos corresponde a nosotros.
La Crisis de los Misiles de 1962 fue provocada por él y el pueblo parecía querer inmolarse.
Los fusilamientos de La Cabaña ocurrieron por órdenes suyas y el pueblo fue el jurado público.
La Ley de Reforma Agraria fue una idea macabra de él y el pueblo el inquisidor voluntario.
Las confiscaciones de propiedades extranjeras salieron de su mente y el pueblo dio su veredicto.
Las UMAP de 1965 fueron su creación y el pueblo su laboratorio.
La Ofensiva Revolucionaria de 1968 expropió hasta los limpiabotas y el pueblo prefirió tener los zapatos sucios.
La Zafra de 1970 paralizó el país en una aventura fallida y el pueblo vitoreó cada tonelada perdida.
El I Congreso del PCC en 1975 sentó las bases para el permiso de salida al exterior y el pueblo guardó silencio y acató la nueva ley.
Los terribles sucesos de la Embajada de Perú en La Habana en 1980 fueron utilizados por él para enfrentar a los cubanos y deshacerse de delincuentes y enfermos mentales.
Y el pueblo atizó la llama contra sus amigos, vecinos y conocidos, juzgándolos y atacándolos de la manera más abyecta y ruin.
Cuando explotó el Maleconazo en 1994, él dio la orden de sofocar la protesta.
Y allá salió una parte del pueblo con cabillas y palos a complacer su ira.
Cuando se le enfrentaron y él asesinó y encarceló, el pueblo quería más sangre.
Cuando caían las balas sobre los valientes del Escambray, el pueblo quería más sangre.
Cuando llegó la Brigada 2506 para intentar liberar a Cuba, el pueblo quería más sangre.
A todos los llamaron cobardes, contrarrevolucionarios, apátridas.
Consignas y ofensas salidas del pueblo.
Si un deportista decidía abandonar una delegación cubana en algún evento, era borrado de la vida en el país y se prohibía mencionar sus éxitos.
Y el pueblo los condenaba en actos patéticos, en matutinos pedestres y en conversaciones de calle.
Así pasó con sus artistas, intelectuales, escritores, poetas, músicos y cantantes.
El pueblo permitió, con su silencio o su complicidad, la condena a Reinaldo Arenas, a Heberto Padilla, a Cabrera Infante, a Virgilio Piñera, a Celia Cruz, a Olga Guillot…
Sin embargo, hoy vemos que una parte de ese pueblo, nacido en revolución y criado en potrero, cree que la culpa de la distancia insalvable entre los cubanos no es de ellos mismos, de la generación de sus padres o de la influencia maligna de Fidel Castro. Culpan al influencer de turno, ya sea de Miami o de Madrid. Una parte de ese pueblo así lo cree, nacido en revolución y criado con Caso Cerrado y la Dra. Ana María Polo, con la Dra. Nancy Álvarez en ¿Quién tiene la razón?, con los chismes y bretes de Raúl de Molina en El Gordo y La Flaca, con Veredicto Final, con Suelta la sopa y con los chillidos estridentes del Chacal de la trompeta en Sábado Gigante, que se creía los planes cumplidos del NTV, la promesa del próximo año e incluso vio los cielos abiertos cuando el negrito otrora senador por Illinois y devenido Presidente de los Estados Unidos fue a Cuba. Esa es la misma parte del pueblo que comió picadillo de soya con peste a podrido, cuyos padres usaron bicarbonato como desodorante o durmieron durante semanas en el piso frente a una tienda para comprar un juguete.
No hay salvación, de ninguna clase. Ni ahora ni después. Al cubano le preocupa más lo que alguien dice en las redes, lo que genera monetariamente y cualquier brete o chisme que se pueda armar, tan típico de los cubanos, que el chivatón, el represor, el espía, el agente que está invadiendo e infiltrando la sociedad norteamericana desde la década del 60. Prefieren armar campañas contra un determinado personaje, que es hipócrita y cualquier otro epíteto que se te ocurra, antes de evitar tener que compartir espacio y respirar el mismo aire de un acólito confeso y declarado del régimen.
El cubano ha muerto. Como nación, como especie con raciocinio.
Primero pensamos que nuestros males se curarían con un médico soviético.
Vino, nos dio dinero, mucho dinero, pero no sabíamos nada de medicina ni él tampoco.
Preferimos entonces que esos fondos los administrara el director del hospital.
Graduado de todo y de nada.
Cual cirujano improvisado, nos extirpó el cerebro y nos implantó aserrín.
Nos privó de la vista y de los oídos. Era su especialidad.
Andábamos como zombis pero con el estómago a medio llenar. Eso bastaba.
Luego apareció otro médico, venezolano.
Quizás con este, creíamos, como habla español, nos iría mucho mejor.
Este otro doctor, que de medicina tampoco sabía nada, nos volvió a dar dinero. Mucho.
Nos regaló petróleo, robado a su pueblo, que a cambio iba a Cuba a operarse la vista en hospitales que nosotros, todavía ciegos del procedimiento soviético, nunca habíamos visto.
Tampoco funcionó. Ese médico se enfermó y murió, no sin antes contagiar a su pueblo de la infección cubana, de la cepa más nociva.
Siempre anduvimos buscando un médico salvador. Nosotros, que rechazamos a Jesucristo.
Nosotros, que hicimos de la religión africana un circo y una maquinita de billetes.
Nosotros, que desperdiciamos miles de huevos en los gusanos que regresaron como mariposas para alimentar nuestra hambre revolucionaria.
Nosotros, que adoramos al verdugo y le pedíamos que siguiera azotándonos la espalda.
Hemos buscado médicos en todas partes. En Chile, en Ecuador, en Bolivia, en Colombia, en México. La enfermedad sigue siendo la misma y el paciente sigue recluido en el mismo centro que le causó la enfermedad. Por eso no hay solución.
Ni salvación, ni ahora ni después.
De esta vida, y es la única que tenemos, no nos salva ni el médico chino.
Que dicho sea de paso, con toda la fama que pueda haberse ganado con el proverbio, también nos embaucó con sus refrigeradores Haier y sus guaguas Yutong.
🇧🇴 | ÚLTIMA HORA
La Fiscalía de Bolivia ha emitido una orden de captura contra el ex presidente socialista Evo Morales, por graves acusaciones de trata y tráfico de personas.
La denuncia proviene de una menor de 15 años, quien habría tenido una relación con Morales, resultando en un embarazo.
Los documentos filtrados de la Fiscalía de Tarija revelan detalles estremecedores, señalando que Morales utilizaba su influencia para organizar una "guardia juvenil" con adolescentes de entre 14 y 15 años, aprovechándose de su vulnerabilidad para obtener beneficios políticos y personales.
Este escándalo ha desatado una fuerte repercusión en Bolivia e internacionalmente, poniendo en evidencia una posible red de abuso bajo el liderazgo de Morales durante su mandato. El impacto de estas acusaciones trasciende las fronteras bolivianas, provocando un intenso debate sobre los derechos humanos y el abuso de poder.
@eduardomenoni Hoy dono yo a pesar de ser cubano ,añoro , ver Venezuela libre de esta dictadura de izquierda. Y si cae Venezuela cae Cuba también. A donar colegas la fe es lo último que se pierde .
“Todo es igual, nada es mejor”.
Se perpetua “CAMBALACHE” en el siglo XXI.
Un tango de Enrique Santos interpretado colosalmente por Julio Sosa.
¿Le habían prestado suficiente atención a la letra? 👂
De Cuba salió ayuda para las guerrillas terroristas de Centroamérica. Escúchelo en la voz de Fidel Castro.
Que nadie lo niegue más. Las evidencias son públicas.
Y de paso escuche cuántas veces EEUU ofreció quitar el embargo y el cagandante se negó. Lo cuenta él mismo.
@DiazCanelB@NicolasMaduro Todo fue una falsa . Una payasada, bueno ustedes no se van a ser viejos en el poder los vamos a sacar como dios manda . Acuérdate de mi Díaz Canel. Tengo sangre mambi . Vamos por ti y tus perros.
@BrunoRguezP Todos sabemos que no gano . Al ser un régimen autoritario,ellos hacen lo que quieran como en cuba . Algun día ambos países serán libres y se sabrá la verdad . Y hay que juzgar a las personas cómplices.
@DiazCanelB Si cae Venezuela caerá tu dictadura o sea la de Raúl castro y realmente será cuba libre . Te falta poco para que abandones el poner Miguel .