Madurar también es asumir que, en algún punto de tu vida adulta, debes decir:
"Esta será la última vez que permito que alguien me haga sentir así " Y cumplirlo. No importa si es la familia, trabajo, una relación o una amistad. La paz, también es una decisión propia.
Se me podrá olvidar todo, pero jamás la noche en la que el reloj marcó las 5:00 am
y yo aún no dormía, pensando en cómo iba a poder salir adelante de nuevo y volver a brillar como solía hacerlo.
Y al final del día me doy cuenta que siempre nos tenemos a nosotros mismos nada más. Así que valórense y ámense muchísimo que nadie nos va a amar más que nosotros mismos.