La abogada toma un segundo para retocar un poco sus labios con maquillaje y también termina de liberar sus ubres, aún tapadas por su sujetador.
Retira gentilmente aquella molesta tela y empieza a dejar besos en aquel falo, marcando la zona 💋
Hábil diestra del empresario se deslizó por el aire con cautela, con una serenidad enfermiza pese a las acciones que estaba obteniendo y la vista que le dejaba ver la abogada, posiciono la misma sobre su mejilla (...) ofrece una suave caricia tras escuchar la pregunta.
ᅠᅠᅠ* le ha pasado por ponerle tanto esas gordas tetas tan cerca ... no puedo conterse de la ganas y apenas si logra entonar una palabra tras su agitada respiración .
La abogada sonríe, sigue bajando más y más... cuando llega al inicio de los pantalones del hombre se detiene, retirando un poco su rostro de allí.
— Se me permite continuar o no .ᐣ 𔘓
Une su mirada con la impropia mientras empieza a desabotonar su camisa.
Huh, entonces sí que se cuida. La madura tiene poco tiempo para cuidarse debido al trabajo y empieza a notar que ha engordado un poco...
Cómo el contrario le ha dado el visto bueno, ella continúa. Empieza a dejar un beso tras otro en aquella vergonzosa zona y baja poco a poco 𔘓
Se mantiene en forma debido a las horas que paso en el gimnasio y claro, a su casi saludable alimentación.
Aunque, vendría siendo más que nada genética. El empresario no es que lleve una vida muy ⸺saludable⸺... Si es honesto.
Es la primera vez que ve a alguien de su misma edad con tal físico, sus manos acarician suavemente el torso...
Será de maleducada dejar un camino de besos ahí .ᐣ