— Entonces estoy agradecido.
No iba a hacerse el malagradecido en ese momento. Claro, no es precisamente a quien elegiría para acabar con el celibato involuntario de estar en la arena, pero tampoco iba a pelear con la idea.
Va a hacer pop con los labios. Era un poco gracioso »
—— Sí, sí deberías, y más te vale actuar como tal.
Le levanto un poco las manos para poder pasar debajo de las mismas, aprovechando que el estar esposado daba la pinta de que la estaba abrazando aunque fuera de forma forzada.
Se paró en puntitas, besándole el mentón.
Puede hacerle daño, pero no dirá eso en voz alta para jugar con su ego. Quizá su idea no es tan mala... va a tener muy buen acceso a su cuello...
— ¿Debería sentirme halagado, mi señora?
Murmuró cuando le jaló a ella. No era tan aterradora de cerca pero si que le daba una »
—— No lo digas como si fuera a hacerte daño.
Hasta ha reído y todo. Sus dedos apretaron un poco más las manos ajenas para que no se le ocurriera soltarla.
De hecho, tiró un poco más de estas para traerle más cerca.
—— Solo digo, sería una lástima que murieras mañana y no
— . . . ¿Puedo tener diez segundos de ventaja?
Okay. No pensó tan lejos como para creer que la expresión ajena iba a "funcionar" a su favor, de hecho ni siquiera pensaba que iba a resultar en algo que sirviera.
— . . . No tengo nada.
El lado positivo de esto es que supo que »
—— ¿De verdad?
Su expresión se ha tornado… triste. Casi como si estuviera a punto de decir “awww”.
Tomó cuidadosamente las manos ajenas, ambas, acariciándolas con sus pulgares.
—— ¿Con quién?
— Mi /señora/ Venus.
Buen intento, suena precioso... no es su estilo, ni de lejos. Tiene cierto rencor con ella, Dios sepa la razón de eso.
— Estoy casado.
No, no lo está, pero quería excusarse de la escena por atractiva que la emperatriz resulte... no debería ceder a sus »
—— Venus.
Sabe que todos ahí saben su nombre con todas sus letras pero, ¿No le parece lindo como suena “Mi Venus”?
Tras rodearlo un par de veces como un gato cazador se ha quedado quieta frente a él, dándole un toquecito juguetón a la nariz.
—— Te deseo a ti, tontito.
— O…kay.
Eso fue un poco incómodo para él, pero tenía la curiosidad que le hacía mantenerse quieto por unos instantes.
Ya asumía a donde iba esto, así que no perdía nada en... okay, primero responder.
— En absoluto. Han sido un amor.
Agresivos, pero no molestan si no hacen »
—— Lo hice, cariño.
Detrás de él, colocó un dedo en su hombro para después guiarlo lento por su brazo.
Parece más fuerte de cerca, ¿Sabe? Se ha mordido el labio inferior.
—— Espero que los guardias no hayan sido muy duros contigo.
Como si no fuera ella quien lo tuviera
— Escuché que me llamó.
No escuchó, literalmente fue llevado así a rastras hasta que se puso de pie. Es una situación complicada la que lleva con su gente.
Muy extraña.
— Agradezco el cumplido, aunque no es de mi… preferencia.
—— Hola, tú.
Claro que va a parecer amable de primera mano. Se ha puesto de pie con la mera intención de rodearlo lentamente, viéndole de pies a cabeza.
—— Te ves lindo encadenado.
Sería muy divertido no venir esposado. A decir verdad, hasta sentiría placer por conocerla.
Ya sabe. Encerrado y todo sigue siendo una persona con curiosidad.
— . . . ¿Su majestad?
Está asumiendo titulos. Que le de un momento.