En Colombia no se duerme de la angustia, de la importencia, de la ansiedad. Nadie quiere despertarse maΓ±ana y ver que mientras dormΓa, las calles fueron manchadas de sangre.
Vivimos en la sociedad de los mojigatos que se aterran cuando ven que alguien publica algo que ellos mismos buscan en internet para hacerse la paja Β‘RecΓ³janse!