"Tengo apenas una vida y en ella solo tengo una oportunidad de hacer lo que quiero. Tengo suficiente felicidad para hacerla dulce, dificultades para hacerla fuerte, tristeza para hacerla humana y suficiente esperanza para ser feliz".
Clarice Lispector
📷 Bert Hardy
Si su hijo utiliza pantallas, necesitas escuchar esto: son los padres quienes han vuelto adictos a sus hijos e hijas a las redes sociales. En Francia van a quedar prohibidas todas las pantallas a los menores de seis años. Analizo estos temas en @BluradioCo
Buenas tardes ☀️
Existe un acto humilde que ha acompañado a la humanidad desde sus orígenes: coser. No es una actividad heroica, ni siquiera especialmente visible. Pero es una de las más profundas. Coser es unir lo que se ha separado, reparar lo que se ha roto, extender la vida de un objeto que ya estaba destinado al descarte. La costura es un acto de resistencia a la entropía. Mientras el universo tiende al desorden, la mano que cose pone orden, punto a punto. No es un orden impuesto desde arriba; es un orden que nace de la repetición paciente, de la aguja que entra y sale, de la hebra que se tensa y se anuda. No hay prisa en la costura. Hay ritmo. Y el ritmo, cuando se mantiene, puede ser más poderoso que la fuerza bruta.
Los antiguos griegos tenían tres Moiras, las diosas del destino. Una hilaba el hilo de la vida, otra lo medía, otra lo cortaba. La imagen del hilo como destino es poderosa. No solo porque la vida es un tejido, sino porque tejer y coser son actos de decisión. Cada puntada es una elección: por dónde pasar, con qué tensión, en qué dirección. Tejer es tomar decisiones que crean un patrón. No todas las puntadas son visibles; algunas quedan del revés, otras se esconden en el dobladillo. Pero todas contribuyen a la totalidad. Tu vida también está cosida con puntadas invisibles: los hábitos que repites, los gestos que no registras, las pequeñas decisiones que parecen insignificantes. Con el tiempo, esas puntadas forman el tejido de quien eres.
En la tradición japonesa, el boro y el sashiko son técnicas de costura que no solo reparan, sino que embellecen. Los parches no se esconden; se muestran. Las puntadas no se ocultan; se convierten en dibujo. Un kimono reparado con sashiko puede ser más valioso que uno nuevo, porque lleva la historia de su uso y de su cuidado. No es la novedad lo que lo hace valioso; es la continuidad. Lo que ha sido reparado con atención es un testimonio de que alguien se tomó el tiempo de no tirarlo. Esa es la lección espiritual de la costura: no se trata de ser nuevo, perfecto, sin defectos. Se trata de ser cuidado. Y el cuidado se nota. En las puntadas, en la elección del hilo, en la paciencia de no apresurar el trabajo.
La próxima vez que se te rompa algo una prenda, una relación, una certeza no lo tires de inmediato. Pregúntate: "¿Se puede coser?". No siempre se puede, y hay que aceptarlo. Pero a veces sí. La costura no es magia; no hace desaparecer la rotura. La hace visible, pero también la integra. El agujero sigue ahí, pero ahora está rodeado de puntadas que lo contienen. La prenda no es la misma, pero sigue siendo útil, sigue siendo tuya. Quizá más tuya que antes, porque ahora tiene una historia que contar. Coser no es un acto de negación; es un acto de aceptación transformadora. Aceptas que se rompió, y decides que esa rotura sea parte de su belleza. No es poco. Es casi todo.
Suecia apuesta por volver a lo básico: libros de texto, papel y bolígrafo. Gobierno de Suecia ha decidido dar un paso atrás en su estrategia de digitalización educativa. Parte de una reflexión sobre cómo las pantallas estaban afectando negativamente al aprendizaje de los estudiantes https://t.co/yeYifr38tw https://t.co/Bg2fSRyK8S
Hoy entregaremos junto al presidente Petro a la Universidad Nacional, sede Bogotá, el nuevo edificio para la facultad de artes con una inversión de más de $70mil millones, financiada totalmente por el gobierno del cambio.
La derecha quiere invisibilizar este hecho lanzando cortinas de humo a través de sus medios, pero el poder popular es más fuerte.
Ayúdenme con un RT para que la información que han querido censurar llegue a la ciudadanía.
Estudios con escáner evidencian deterioro del cerebro de niñ@s que usan intensivamente pantallas. Adolescentes que promedian 7 horas exhiben adelgazamiento en áreas claves, patrones que reflejan demencia temprana. Mike Nagel, Neurocientífico, en 60 minutos. "Demencia digital":
"La paciencia es la cosa más dura para el espíritu. Pero es lo más duro y lo único que merece la pena aprender. Todo lo que es naturaleza, desarrollo, paz, prosperidad y belleza en el mundo, descansa en la paciencia; requiere tiempo, silencio, confianza".
Hermann Hesse
Estarás mucho más en paz cuando entiendas que no vale la pena estresarte por lo que no puedes controlar: lo viejo, lo malo, lo que viene, lo que se queda o se va, lo que otros hacen o dejan de hacer.
Confía en ti y deja que todo fluya.
Terapia de tinta: cómo escribir transforma tu cerebro y reduce el miedo desde adentro
Existe una herramienta poderosa, accesible y profundamente terapéutica que muchas veces pasa desapercibida: escribir. Más allá de ser un simple acto creativo o comunicativo, la escritura tiene un impacto directo en el funcionamiento del cerebro, especialmente en áreas relacionadas con la regulación emocional, la memoria y la respuesta al estrés.
Cuando una persona escribe sobre sus pensamientos, emociones o experiencias, se activa la corteza prefrontal, la región encargada de la toma de decisiones, el análisis racional y el control de impulsos. Este proceso permite “ordenar el caos interno”, transformando emociones difusas en ideas estructuradas. En otras palabras, lo que antes se sentía abrumador empieza a volverse comprensible y manejable.
Uno de los efectos más interesantes ocurre en la amígdala, el centro cerebral vinculado al miedo y la respuesta de alerta. Al expresar emociones mediante la escritura, se reduce su actividad, lo que se traduce en una disminución del estrés y la ansiedad. Este fenómeno ha sido ampliamente estudiado en la psicología, mostrando que poner en palabras lo que sentimos ayuda literalmente a “apagar” la intensidad emocional.
Además, escribir fortalece las conexiones neuronales. Al recordar eventos, analizarlos y describirlos, el cerebro crea nuevas rutas de aprendizaje y procesamiento. Esto no solo mejora la memoria, sino que también favorece la resiliencia emocional, permitiendo reinterpretar experiencias difíciles desde una perspectiva más saludable.
Otro beneficio clave es la regulación del sistema nervioso. Escribir de forma consciente puede inducir un estado similar al de la meditación, disminuyendo la frecuencia cardíaca y promoviendo una sensación de calma. Es como si el cerebro encontrara una vía de descarga segura, liberando tensiones acumuladas sin necesidad de reaccionar impulsivamente.
Incluso en contextos clínicos, la escritura terapéutica se ha utilizado como complemento en el tratamiento de ansiedad, depresión y trauma. No se trata de escribir “bien”, sino de escribir con honestidad. La tinta se convierte en un puente entre lo que sentimos y lo que entendemos, facilitando un proceso de sanación interno.
En un mundo donde el ruido mental es constante, detenerse a escribir es una forma de reconectar con uno mismo. Es un acto simple, pero profundamente transformador, que permite reorganizar pensamientos, procesar emociones y recuperar claridad.
Plan de acción para integrar la escritura terapéutica
Escribe sin filtro durante 10 minutos al día: no corrijas, no juzgues, solo deja fluir lo que sientes o piensas.
Nombra tus emociones: identificar si sientes miedo, frustración o tristeza ayuda a reducir su intensidad.
Relee y reflexiona: observar lo que escribiste te permitirá encontrar patrones y comprender mejor tus procesos internos.
Fuente: Writing about emotional experiences as a therapeutic process. Psychological Science (1997).
Autor: James W. Pennebaker
"Me senté frente al tiempo y le pregunté: ¿Qué hago contigo?
El tiempo me contestó : vive, y haz como si yo no existiera"...
Fernando Medina Castelo
📷Bert Hardy
"El corazón humano tiene tesoros escondidos, guardados en secreto, sellados en silencio; Los pensamientos, las esperanzas, los sueños, los placeres, cuyos encantos se rompían si se revelaban".
Charlotte Brontë
"El mundo entero es una serie de milagros, pero estamos tan acostumbrados a ellos que los llamamos cosas ordinarias".
Hans Christian Andersen
📷 Igor Siwanowicz
Dos colombianas hacen historia en la NASA. 🚀🇨🇴
Diana Trujillo, caleña y Directora de Vuelo en Artemis II, lidera operaciones clave desde Houston. Y Liliana Villarreal coordinará el operativo en el océano Pacífico para rescatar a la tripulación y la cápsula Orion tras el amerizaje, una de las fases más críticas de la misión. ¡Orgullo colombiano!
#NASA
#ArtemisaII
Escribir a mano protege el cerebro, según un estudio de la Universidad de Indiana
Mover el lápiz genera una mayor conectividad neuronal, a diferencia del teclado
La clave no es rechazar la tecnología, sino usarla de forma equilibrada para potenciar nuestra mente
Tan solo un año de clases de música puede desencadenar un crecimiento cerebral medible y cambios estructurales que mejoran el lenguaje, la lectura y la memoria.
Olvídese de los ejercicios tradicionales; la forma más eficaz de impulsar el desarrollo cognitivo de un niño podría encontrarse en la sala de ensayo.
Las investigaciones sugieren que la formación musical actúa como un entrenamiento cerebral integral, activando ambos hemisferios simultáneamente para fortalecer las conexiones neuronales.
A diferencia de las tareas académicas aisladas, tocar un instrumento acelera la maduración auditiva y el reconocimiento de patrones, proporcionando una base única para el desarrollo del lenguaje y las habilidades de lectura que las tareas escolares por sí solas no pueden replicar.
Los beneficios de la educación musical van mucho más allá del escenario, fomentando habilidades esenciales para la vida como la regulación emocional, la disciplina y la concentración.
Incluso una exposición breve puede generar mejoras medibles en la velocidad de procesamiento y el coeficiente intelectual, ayudando a los niños a desenvolverse con mayor confianza en entornos complejos.
Al moldear físicamente la estructura cerebral, la formación musical proporciona una ventaja cognitiva para toda la vida que transforma la forma en que las mentes jóvenes aprenden, piensan e interactúan con el mundo.
Fuente: Universidad del Sur de California e Institutos Nacionales de la Salud. (2024). Entrenamiento musical y desarrollo cerebral: cambios estructurales y mejoras cognitivas. USC Today.
Un buen día en los cerros orientales de Bogotá revela contrastes: un pico muy largo, uno muy corto, un colibrí enorme y otro diminuto…para recordarnos que lo extraordinario no es la excepción, es la regla.
#miercolesdeemplumados