ACCESOS, CORTES DE TRÁNSITO Y RECOMENDACIONES
Mañana será una despedida histórica y trabajamos en su organización junto a @BAProvincia con un equipo de más de 8000 personas para brindar seguridad y facilidad en los accesos. Habrá postas sanitarias, puestos de hidratación, baños químicos y pantallas en las afueras del Polideportivo.
🚶🏼♂️🚶♀️Acceso peatonal: Desde Av. Mitre y Otero.
▶️ Si venís en auto te pedimos que estaciones unas cuadras antes y llegues caminando, siempre respetando los garajes particulares y cuidando el orden del barrio.
▶️ Si lo hacés en tren, bajá en la Estación Villa Domínico y rodeá el parque para llegar al punto de ingreso.
Sabemos que será una multitud la que va a acompañar y a darle un último adios a un artista popular único como el Indio, y por eso hemos preparado un operativo muy importante para garantizar los cuidados y el respeto que su memoria merece.
Avellaneda abre sus puertas y su corazón a una misa ricotera. Compartamos este momento en paz y cuidémonos entre todos y todas.
Hagamos una fiesta. El pueblo unido en amor e igualdad es el mejor homenaje posible🫂
ℹ️ Operativo de seguridad para el velatorio del Indio Solari
Este domingo 7 de junio la Provincia de Buenos Aires acompaña a quienes quieran despedir al Indio, un emblema de la música, la cultura y la identidad nacional.
🕒 Desde las 11 hs
📍 Microestadio José María Gatica, Parque Domínico de Avellaneda.
🚶♂️Ingreso peatonal: desde Av. Bartolomé Mitre y calle San Lorenzo hacia Darwin, para ingresar al Polideportivo.
🚑 Postas de asistencia médica:
1⃣ Intersección de las calles Av. Bartolomé Mitre y Darwin
2⃣ Av. Bartolomé Mitre y Armenia
3⃣ Av. Bartolomé Mitre y Sadi Carnot.
Se recomienda respetar los corredores de circulación, contenciones y vallas de seguridad para evitar aglomeraciones en los accesos.
Como diría el Indio, cuidémonos entre todos.
LA DESPEDIDA DEL INDIO SERÁ EN AVELLANEDA
Mañana desde las 11 hs. en el Polideportivo Gatica, en el Parque Domínico. El ingreso a la fila para despedirlo será por la Avenida Mitre y Otero.
Junto a @BAProvincia estamos diagramando el operativo de seguridad, salud y tránsito. Próximamente compartiremos la información de cortes, accesos y medios de transporte.
El Indio nos acompañará siempre con su música, sus ideas y su corazón. Porque hay artistas que trascienden el tiempo y se vuelven parte de la vida de un pueblo. Que sea una misa ricotera, cuidándonos y cuidando la ciudad.
🗓️ 7 de junio desde las 11 am
📍 Av. Bartolomé Mitre al 5000
Despedimos a una de las figuras más emblemáticas del rock nacional. Dejó una huella profunda en nuestra universidad, en la ciudad y en la cultura popular argentina.
Estudió Bellas Artes en la UNLP y fue distinguido con el Premio Rodolfo Walsh.
Hasta siempre, Indio
Al Indio hay que despedirlo en La Plata, en esta ciudad maldita. Y, si se puede, en el medio de Plaza Moreno, en la piedra fundamental. Donde todo confluye y los masones dejaron enterrados los tesoros de los inocentes.
Nuestro propio Aleph. El hogar de Patricio Rey
Tus letras llenaban de prismas la oscuridad de la celda. Hacían que las palizas de la gorra duelan menos.
Lograbas que el pabellón entero se calme para escucharte. Ahí, hundido en la tumba más rancia, tu ejemplo de artista era un faro majestuoso para no rendirme. Gratitud eterna.
Qué decir.
Conocí al Indio en 1984. Fui a hacerle una entrevista a Los Redondos (también estaban Skay y la Negra Poli) para El Porteño. Enrique Symns me había hecho el contacto. Era un sábado a eso de las 7 de la tarde. Llegué y la negra Poli me preguntó si prefería fernet puro o cerveza con vodka, los únicos alcoholes que tenían en el departamento.
Así comenzó una amistad que duró unos 6 años (se distanció cuando pasaron a los estadios y la fama absoluta y yo ya no pude seguirles el paso por esa locura; aunque lo vi al Indio a comienzos de este siglo en el Centro porteño, de casualidad -iba muy camuflado pero lo reconocí, lo llamé y nos fuimos a tomar un café- y también vi a Poli y Skay varias veces en Palermo y ellos están igual que en mi recuerdo de hace 40 años).
Esa entrevista (que apareció en el número de diciembre de 1984 en El Porteño) terminó antes de una hora, pero nos quedamos charlando hasta las 8 o 9 de la mañana del domingo. Desde entonces y por varios años nos vimos con mucha frecuencia. Me subí a la camioneta con la que íbamos a los recitales de los amigos (por ejemplo, a ver al pelado Luca en algún show de Sumo).
En 1987 y 1988 llevé a Symns a Fin de Siglo y el Indio venía seguido a la redacción (Vera Land lo entrevistó ahí alguna vez, también escribió una columna, le gustaba lo que hacía El Monstro Punk en la revista).
Los Redonditos de Ricota fueron desde el comienzo una familia "mafiosa" (en el sentido cariñoso, sí, cariñoso del término). Uno entraba ahí y ya era parte de una cofradía, era un mundo que te integraba y te abrazaba y te enloquecía y te enriquecía.
Fueron 6 años vertiginosos de mi vida. Recién pude comprender algo de lo que había pasado ahí cuando me bajé de la furgoneta y miré desde afuera: a pesar de la lucidez descarnada había esperanza. Fue hermoso (mientras duró).
El Indio hablaba como escribía. No es que cada frase fuera como las letras de sus canciones, pero sí que esas frases cotidianas tenían el fraseo, el ritmo de sus poemas. Los neologismos en los que ensamblaba partes del inglés con el castellano estaban en su habla cotidiana, en cada ocurrencia.
El Indio era cariñoso y sonreía. El Indio que yo conocí era esencialmente un hombre bueno, muy dado a sus amigos.
El Indio era un hijo de la educación pública, de las instituciones del siglo XX (su padre había sido jefe de correos en La Plata). Criado en una casa de clase media con los libros que tenían la clase media a mitad del siglo XX y con los sueños de un joven rebelde de los 60: los beatnik (ante todo Kerouac y Burroughs, pero en poesía Ginsberg) y Rimbaud, el eterno joven de la poesía infinita.
Vamos a brillar Indio.
Al menos entre mis lágrimas te veo brillando. Sonriendo feliz de haber transitado el arduo camino a la nada.
Los Redondos empezaron en dictadura y crecieron en los 80. Pero la misa ricotera simboliza a los 90. Los otros 90. Los 90 que llamaban a encontrarse mientras la tele pasaba publicidades de jubilación privada. Los 90 que invitaban a pensar mientras la tele vendía pizza y champagne. Los 90 que invitaban a hacer kilombo mientras la política hacía pactos de Olivos y repartía prebendas. Los Redondos (incluyendo a su público) son el 2001 antes del 2001. Son potencia mancomunada en tiempos de individualismo. Son la historia antes de la historia. Y después también.