Corrió el pelotazo, trabó y le ganó a Spence, cuidó la pelota con la derecha y le giró con la zurda a Harry Kane como si fuera un amateur, después le metió un caño suave a Anthony Gordon y amagó con un gesto a Anderson.
Todo esto con casi 40 años y en una semifinal de un Mundial
Lo de estos dos tangueros, MAMÁ. Lo que se dice GUAPEZA para jugar al balompié.
Pícaros. Atrevidos. Birmingham y Londres corrieron al ritmo de San Justo y San Martín.
Fenómenos de época.
Tener un 9 con los huevos de Bareiro, un Ascacibar que con tal de hacer un gol casi deja sin manos al arquero, un capitán que tira a todos para adelante y un gallego enamorado de Boca desde chiquito que no solo llevó un rato la cinta sino que encima hace un gol BOOOOCAAAAA
Inentendible que Milton Delgado, un pibe al que jamás le pesó la responsabilidad de ser el 5 de Boca, haya perdido tanto terreno. Los buenos tienen que jugar. Siempre.