Si te ofendes fácilmente, eres presa fácil de la manipulación. Quien te hace enojar, te domina. Endurece tu piel, controla tus emociones y observa cómo caen los hilos de la marioneta. Sé el jugador y no el juego. No el juguete de nadie.
¡Buenos días, querida comunidad parroquial. Que este nuevo día esté lleno de la ternura y protección de nuestra Madre celestial. Que Ella interceda por cada uno de ustedes y sus familias, llenándolos de paz, salud y esperanza. ¡Que Dios los bendiga abundantemente!
Buenas noches
Que esta noche el corazón descanse de todo aquello que no pudo resolver hoy.
Que la Virgen María nos acompañe bajo la mirada amorosa de Dios.