querido dios sé que he sido una perra toda mi vida pero por favor dios te ruego que el 21 a Iván le florezcan todos los árboles, le canten todos los ríos y le alumbren todos los soles
Hay que ver cómo la campaña de De La Espriella ha decidido atacar de manera sistemática y planificada a periodistas y mujeres con voz pública: Ana Cristina Restrepo, Ana Bejarano, Karol Solís Menco, Laura Camila Vargas, entre otras. Hay un especial ensañamiento y violencia que se evidencia en fake news, montajes, cadenas de WhatsApp, insultos y amenazas. Abelardo es el candidato que odia a las mujeres, que acosa locutoras en vivo, que defiende feminicidas diciendo que asesinaron «por amor», que sexualiza hasta a su propia hija, que no tiene a ninguna experta en su círculo cercano porque no cree que seamos valiosas. Ninguna colombiana debería votar por un tipo así. Ninguna. Y tampoco ningún colombiano, nacido de manera ineludible de una mujer.
Que una empresa prefiera pagar una multa a pagarle bien a un aprendiz del SENA no habla mal del aumento del salario mínimo, habla mal de los empresarios que solo quieren ganar dinero a costa de la explotación.
Le están llamando "sexualizar" a hablar con picardía linda FEMENINA de la belleza de Cepeda en su juventud y a admirar sus varias cosas admirables.
Ya era bien problematiquito el término y lo terminaron de fregar diciendo que las mujeres miramos y actuamos igual que los hombres.
Aprovecho este momento de mal genio para recordarles que aunque estemos en el mismo proyecto político, ninguna “feminista” que apoye la explotación reproductiva (mal llamada gestación subrogada) realmente es defensora de los derechos de las mujeres.
"Lo primero que me gustó de mi marido fue el pelo. Después los poemas y después, cuánto más me fijaba en las otras cosas más me gustaba. Las manos. Las piernas. Las orejas y las arrugas de los ojos."
Siempre recordaré que lo primero que me gustó de Andrés fue su cabello frondoso
Le exigen mucho a la izquierda, casi hasta el punto de la rendición total de su proyecto, se indignan hasta por una canción, pero no le exigen nada al candidato más peligroso que ha enfrentado la democracia colombiana en décadas. No le exigen que deje de acosar mujeres en vivo y en directo, no le exigen que explique cómo va reducir el Estado a la mitad sin herir de muerte los derechos sociales de la gente, no le exigen que deje de decir que va a destripar al contrario, no le exigen explicaciones sobre sus relaciones con Saab, no le critican su idea de gobernar vía 90 decretos saltándose al Congreso y a las cortes, no se despeinan ante la propuesta de sacar al Colombia de la CIDH, la OEA y la ONU, no se preocupan por el hostigamiento brutal que ha sufrido la prensa por su mano, hacen silencio ante los ataques reiterados a la población LGTBI.
Estoy por pensar que solapadamente adhieren a la destrucción total del Estado social de Derecho. Ruego al cielo estar rotundamente equivocada.
Recuerden siempre omitir la preposición y el artículo al mencionar el espanto.
Pues tan pobre cosa no merece tanta arandela.
Se dice Espriella.
(Y esta es mi sencilla contribución a la campaña).
Acabo de ver una valla de Espriella en la que dice “Aquí le cuidamos sus principios”. ¿Dónde es “aquí” y cómo será ese “cuidado” y cuáles son esos “principios”? ¿La crueldad? ¿El sometimiento al dinero? ¿La pasión por la fealdad y la ordinariez?