Ya estoy tan acostumbrada a ser la perra de mi daddy que lo espero en lencería y en 4 patas.
El solo llega, me rompe la colita, descarga todo el estrés de su trabajo en mi cola.
Amo ser la hembra
Ser travesti es lo más bonito que le puede pasar a un mariconcito. Aceptas que eres insuficiente para complacer a una mujer. Decides feminizar tu apariencia y comportamiento. Aceptas tus deseos reprimidos de ser la pasiva de un macho. Y eres feliz por fin.