Y un día llega ese momento en el que decís “ya fue suficiente”. Y dejás ir. Es difícil, pero con la decisión tomada ya no das vuelta atrás. Y te sentís mejor y ya no te cuesta mirar para adelante. Y ya no te cuesta sonreír. Que hoy sea ese día
Creo que responder siempre bien, o no demostrar enojo o desacuerdo para no generar conflictos es de lo más dañino que hay. Porque la gente se acostumbra a que puede decirte lo que quiera y como quiera. Y cuando contestás, te reclama que “vos antes no eras así”.
Terminar el año tiene las mismas vibes que empezar un cuaderno nuevo. Vos sabés que mañana nada va a cambiar pero hay cierta esperanza flotando en el aire.
me gusta mucho la presencia. el hablar todos los días, el motivarnos, el hacernos reír, el escucharnos cuando necesitamos desahogarnos, los "ví esto y pensé en ti” y los " te extrañé", la lealtad privada y pública, que la gente sepa que nos conocemos y nos elegimos
en un vínculo es oportuno poner en marcha el compromiso, es decir, confirmarle al otro si tiene o no tiene un lugar en nuestra vida. Con esta postura evitamos que el otro tenga que pasar por una pregunta muy angustiante: qué quiere conmigo?
Chicas hay que buscarse un novio con la responsabilidad afectiva de Milei: salís dos meses y ya te presenta a los padres, te lleva al balcón del Congreso, te muestra en público y te dice que te ama en la tele, fijensén
nunca miento con mi sentir, esto es, te ofrezco mi atención o tomo distancia. No juego con el sentir del otro, prefiero la tierra firme, el compromiso, el saber respetar y cuidar la sensibilidad del otro.
Se nota muchísimo cuando alguien quiere tenerte en su vida y cuando no. Y yo me juré no volver a tener a gente a mi lado a la cual le da igual que yo esté o no en sus vidas. Ya me he sentido mucho tiempo poco valorada y no permitiré lo mismo por más que me duela alejarme.