Tengo la MALÍSIMA costumbre de ser una persona tan observadora, que puedo notarlo TODO. Los detalles, los gestos, las palabras no dichas, las acciones... Y aunque nadie me diga que algo cambió, yo ya lo sé. Me rompo sola el corazón con mis propios pensamientos, y eso es lo peor.
Una noche Pedro no pescó nada, pero al otro día hizo la mejor pesca de su vida. No desistas, sigue intentando. La vida y Dios premian la persistencia. ♾️👏
Madurar es darte cuenta que no necesitas limpiar tu nombre todo el tiempo, deja que la gente crea mentiras acerca de ti, al final el tiempo le dará la razón a quien la tenga.
La mamá de tu hijo no debe ser tan mala, como tú dices.
Confias tanto en ella, que vas por la vida tan tranquilo, sin preocuparte por nada y ella criando y maternando sola, haciendo el trabajo por los dos.
Tengo la certeza de que absolutamente todo pasa por algo. Y se revela en el momento justo. El carácter de las personas, sus intenciones, la realidad de las situaciones, la mentira, la verdad, que sí y que no. Cuestión de tiempo.
El precio que pagamos por relacionarnos con la gente equivocada es motivo suficiente para que seamos más estrictos sobre a quien dejamos entrar a nuestras vidas.
Me gusta la gente que sabe hablar con claridad y respeto, esa que no permite que nadie pase por encima de ella y marcan límites sin discutir. Eso es necesario para tener relaciones sanas.
No sé quién necesita escuchar esto, pero Isaías 60:22 dice: «Cuando llegue el momento oportuno, yo, el Señor, lo haré realidad. Tus bendiciones te sorprenderán».