Perdí mil cosas por el camino.
Perdí dinero, perdí a personas, perdí momentos y oportunidades.
Pero en cambio, logré mantener lo más importante: La lealtad.
Al final del día, nadie sabe lo mucho que te esfuerzas por lo tuyo, la soledad que sientes a veces, las horas de sueño que pierdes o las presiones diarias que enfrentas. Por eso, siempre debes recordar hacer las cosas por vos y para vos!