Cuando pongo en duda mi valor profesional siempre recuerdo que había un trabajador en Google London que regaba las plantas de la oficina con Coca-Cola y obviamente murieron todas.
Tengo un conejo que no solo se ha comido una de mis plantas y la raíz de otra, si no que encima después le he tenido que llevar al veterinario porque se ha puesto malísimo.
Pido perdón a todas esas personas que conozco borracha y luego no me acuerdo ni de su nombre. Por un periodo corto, pero intenso fuisteis mis mejores amigos.