“Si tiene los cerros a la derecha, va para el norte. Si los tiene a la izquierda, va para el sur”. Eso me dijo mi Tía Rocío (Q.E.P.D.) como indicación principal cuando me vine a vivir a Bogotá en enero de 1994.
Has sido generosa conmigo, Bogotá. Te quiero, chatica! GRACIAS!
Estar soltero y preferir no conocer a nadie, rechazar salidas, no responder mensajes ni llamadas y solo disfrutar de la convivencia con tu familia y amigos, es otro nivel de madurez.