Puedes perder dinero, personas, oportunidades, equivocarte, caer y tener que empezar de cero… pero hay algo que nunca deberías perder: tu esencia.
Mi esencia es lo que soy y lo que soy no se puede olvidar
Una de las cosas que más me emociona de casarme y vivir con mi esposa es poder aprender recetas culinarias y hacerlas un viernes en la noche mientras tomamos vino y vemos el Juárez vs Puebla de cada viernes botanero.