A Britney, que fue explotada por la familia durante años y que tiene una enfermedad mental que justifique el por qué no está con sus hijos, la critican más, que a Tom Cruise, que simplemente decidió no ser padre porque su religión no se lo permite.
Cuando alguien te dice quiero que seas feliz, pero sabe que tu serías feliz con esa persona, es porque sabe que te haría miserable estar con alguien que no te elige para su felicidad.