El partido se detuvo por varios minutos. Compañeros y rivales se formaron para hacerle un pasillo de honor en pleno campo. El árbitro se acercó para despedirlo. Y todos los aficionados en el Santiago Bernabéu se pusieron de pie para ovacionarlo. Lukita Modric no pudo contener las lágrimas ante este hermoso homenaje. El mago croata no se merecía menos. Un adiós a la altura de su legado. EL ETERNO 10 DEL REAL MADRID.
¿Quién estaba esperando a Luka Modric después del pasillo de honor que le hicieron en la cancha del Santiago Bernabéu? Por supuesto que Don Antonio Kroos. Toni no se quiso perder la despedida de su gran amigo y del mejor socio que tuvo en toda carrerra. Y sí, bajó al campo para darle un emotivo abrazo. Momento icónico. Secuencia para los libros. LA IMAGEN MÁS HERMOSA DE TODAS.