En Uruguay le empezaron a disparar al colectivo de los hinchas de Tigre después del partido por la Sudamericana. La campaña de odio contra los argentinos está llegando al límite. Esto es gravísimo. La Conmebol y todos los demás organismos tienen que intervenir, investigar y empezar a aplicar sanciones severas.
Buen día únicamente a las naciones latinoamericanas orgullosas de sus procesos emancipatorios que no festejan las victorias deportivas de su antiguo colonizador sobre naciones hermanas.
Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.