Ya no se fía de nada, de nadie. Cuando aparece alguien interesante, lo esquiva. Sus ojos viven más callados de lo normal. Le hicieron daño, tanto, que cada vez que algo le ilusiona, tiene miedo, mucho miedo.
“Eres guapa. No de esas chicas que todo el mundo ve espectaculares, pero cuando sonríes todo se para.
Y ahí, ahí eres la que más. Sin duda.
Y por muy mal que estén las cosas, nunca dejas de brillar.