que lo haya escrito de puño y letra con una caligrafía adolescente y el corazón en la mano lo hace aún más inmenso en su inmensidad. un tipo que no dejó alma sin conmover. eterno y etéreo.
Hoy Otamendi comunicó que se va de la Selección, pero jamás nos vamos a olvidar de este momento mientras corría y sobraba a los holandeses que se la pasaron boqueando. Sublime.