Yo no envidio a nadie, tengo un hogar al que siempre puedo volver, unos papás y una familia que nunca me ha dejado sola, y que si voy perdiendo me hacen ganar.
Chicas, por favor, ELIJAN AL AMABLE. El que les trae paz. El protector. El que está seguro de ustedes. El que las respeta. El que entiende su silencio. El que ve su corazón sin juzgar. El que sostiene sus sueños con cuidado.
A veces tienes que ser honesto contigo mismo y decir: “Aquí no me aman. No me aprecian. No me valoran. No me ven”. Y entonces, te vas, y no vuelvas jamás.
Lo ABURRIDA que debe ser tu vida para que después de tanto tiempo, sigas pendiente de alguien que ya no está en tu realidad, pasa la página, toca pasto.