Llorando porque sé que antes de que se acabe el mes, me quedo sin trabajo, porque siento que le di unos buenos años a una institución que no valoraría lo que hago, donde mi trabajo era pagado con migajas y donde se fue apagando mi pasión por enseñar.
Otro problema de encontrar chamba es:
“Vivir cerca de la zona o tener un medio de transporte.”
Soy pobre no cuento con medio de transporte, por eso estoy buscando chamba.
El judo me ha dado muchas cosas bonitas: disciplina, fuerza, amistad y aprendizajes más allá del tatami.
A penas un añito, pero ya un añito.
Ojalá sean más.
Jita kyōei.