--¡Oh, sí! ¡Claro! Hoy es un excelente día para estar vivo.
Claro, porque hoy le pagaron un trabajo y ganar dinero siempre lo ponía de muy buen humor.
--¿Y tú, Erikito?
--Claro, sí, hoy es un excelente día.
Aprieta con cariño el hombro de Aron.
--Menos mal, no olvides comer, eh. Te mueres. Oh, es que hoy acabe un trabajo y siempre es satisfactorio terminar con los pendientes.
—Os veo de un humor excepcional, amigo— comenta con una con una sonrisa en la cara —Si, he comido bien, por eso no hay problema ¿Y tú cómo es que vienes tan alegre?—