No hay que vengarse nunca de nadie, ni enfocarse en la ira, el dolor o alguna mamada de esas, solo hay que enfocarse en uno, enfocarse en ser mejor para el futuro y ya, todo lo sana el tiempo.
Hay decisiones que tomas en silencio. No se anuncian. No se explican. Solo un día dejas de insistir. De justificar. De correr detrás. Y el otro piensa que te perdiste. Pero no. Te elegiste.