Hay personas que son como el viento que arrastra las nubes, permitiendo que vuelva a salir el sol.
A las que les cuentas un problema y consiguen que deje de pesar en tu mochila.
Las que saben cuando estas mal y necesitas que aparezcan.
Personas arcoíris.
uno debe aprender a meter la lluvia en los bolsillos, a airear los recuerdos de las manos, a guardar las heridas, a perder sonriendo.
Si le sacas lo bueno a lo malo, ganaste.