Últimamente no me paso casi nada por aquí; así que, si queréis que sigamos en contacto, buscadme en Instagram con el mismo nombre de usuaria: lauraplarraya 🧡
Lo que nadie se vio venir es que la derecha le fuera a hacer la campaña a Pedro Sánchez. No tiene que hacer nada, se van cavando su propia tumba cada vez que abren la boca. Si siguen así, ganará las elecciones por mayoría absoluta. Y tampoco me parece un buen resultado.
Claro, a Jesús le habría encantado alquilar mujeres. Tú te lees el Nuevo Testamento y dices "este tío habría apoyado que una mujer vulnerable se someta a algo física y emocionalmente tan demandante y peligroso como un embarazo para regalar el fruto de su dolor".
Most people in France can't afford housing.
They didn't blame immigrants, or transgender people, or video games, or avocado toast.
They blame the government. Because that's who's responsible. That's always who's responsible.
@BrionesJuanfer Claro que eres tú: cada uno decide si quedarse en la superficie o leer e investigar más. En la sociedad actual, lo que crea la mayoría ya no es excusa.
Me dan igual tus propuestas sobre economía: si eres nacionalista y/o independentista, no puedes considerarte de izquierdas.
La izquierda es un movimiento integrador, igualitario y globalizador. Más fronteras es sinónimo de un mundo peor.
El seguro de tu casa se escaquea para cambiar una pieza del desagüe que cuesta 10€, el del coche a todo riesgo te cubre antes la caída de un meteorito que un retrovisor roto, pero el de salud te va a salvar la vida por 70€ al mes. Los seguros son un timo y tú eres imbécil.
Una papeleta. Sólo pedíamos una papeleta.
Es muy cómodo que llegue el fascismo cuando eres diputado y cobras 5.000 euros al mes.
Pero en este país hay mucha gente que va a ver cómo le recortan la pensión, le reducen el salario, le disparan el alquiler y llega a final de mes sin poder permitirse una alimentación digna. Y que, además, puede acabar viendo cómo sus derechos se van por la borda.
Mientras algunos se enredan en guerras de egos, disputas por los sillones y cálculos electorales, hay millones de personas que necesitaban una izquierda a la altura del momento histórico. Una izquierda que entendiera que esto no va de siglas, de protagonismos ni de quién sale más en televisión, sino de las condiciones de vida de la gente.
Qué irresponsabilidad. Qué falta de respeto a quienes os votan para que defendáis sus derechos y no para que convirtáis la política en un espectáculo de intereses particulares.
Quienes hoy se permiten el lujo de fracasar no son quienes mañana tendrán que elegir entre pagar el alquiler, llenar la nevera o llegar a fin de mes. Y esa es precisamente la diferencia.