Casi siempre me verán haciendo ejercicio despeinada, mi definición no me la voy a dañar con un recogido para ir a entrenar, y La de entrenar con el cabello suelto no me la sé, ni la quiero aprender
Pronto todo estará muy bien: mentalmente, emocionalmente, financieramente y espiritualmente. Estarás en el lugar que quieres. Sigue adelante, mantente fuerte, trabaja, espera y confía.
Que la vida te devuelva el doble de todo aquello que entregas con el corazón. Que los sueños dejen de ser planes y se conviertan en realidad. Y que el bien siempre te encuentre, estés donde estés.
No puedo desearte que tengas felices fiestas porque sé que tienes una silla vacía, igual que yo.
Pero sí puedo decirte que disfrutes a los que están sentados en tu mesa, aunque en la silla vacia y en tu corazón siempre estará presente ese hermoso tesoro que nos falta ❤️
Y de repente llega un año que te pone a prueba, que te enseña lo que no habías aprendido hasta ahora: a frenar, a tener paciencia, a priorizarte y a vivir un día a la vez. Un año que te enseña a ser resiliente y a valorar que un día con salud y amor ya es un gran día.
Oficialmente he llegado a ese punto de mi vida en el que susurro "gracias, Dios" en cualquier momento del día, porque Dios, de verdad te doy las gracias✨🤍
"El hijo que no lava ni su plato termina viviendo como si todo el mundo le debiera algo. No se trata del plato,
se trata de la actitud.
De esa mentalidad cómoda que dice: alguien lo hará por mí. Ese hijo que deja todo tirado, que espera que mamá le sirva, le lave, le recoja, está aprendiendo a depender, no a crecer.
Porque quien no ayuda en casa, mañana será el adulto que culpa al gobierno, a la suerte o a los demás por lo que no logra. Será el que dice "la vida es injusta" sin recordar que nunca movió un dedo por mejorarla.
El carácter no se forma con discursos, se forma en los pequeños actos diarios: lavando un plato, barriendo el suelo, escuchando límites. Ahí nace el respeto, la gratitud y la responsabilidad.
El que no aprende a servir, tampoco sabrá sostener una familia, ni agradecer lo que tiene.
Criar hijos responsables cansa, pero criar hijos cómodos destruye. Si estás criando, enseña a colaborar, y si tú eres ese hijo, entiende que tu madre no es tu empleada, ni tu casa es un hotel.
Eres parte del hogar y eso también implica aportar."
Web