nuestra existencia es una vasija para cumplir nuestro propósito, pasa que vivimos en una sociedad inventada para alejarnos de lo divino y olvidarnos de todo lo que somos capaces de crear.
La base estructural de una vida feliz es conectarse habitualmente con la belleza de lo simple. Bueno vínculos, momentos de paz, la naturaleza, los libros, los animales, etc