Hoy, una niña me ha preguntado si le iba a curar con «magia». He respondido que no, que le curaría con ciencia.
—¿Qué es ciencia?—Ha querido saber.
—Es la magia que existe de verdad.—He respondido.
Al salir, le decía a su madre «la verdadera magia es la ciencia». Feliz es poco.