Mejores indicadores enfrentando una pandemia. Entre 2022 y 2026 la pandemia fue el gobierno TORPE= PETRO.
Entre 2018 y 2022 tuvimos que enfrentar una pandemia que duro 30 meses de 48 meses de nuestro gobierno y aún así:
1. Crecimos casi el doble del gobierno TORPE en el promedio de los cuatro años.
2. Registramos más inversión
3. Registramos mayor reducción porcentual de la pobreza multidimensional.
4. Más obras de infraestructura
5. Dejamos la matrícula gratis
6. Mayor reducción del desempleo entre 2020 y 2022 que en el gobierno TORPE.
Ya se acaban las escenas narradas en las cartas de un canciller del gobierno TORPE y termina la historia de un gobierno de un narcisista, adanista y vulgar representante de la indignidad que nos llevó a la descertificacion y a la vergüenza de tener un “mandatario” en la lista OFAC.
Con razón Cepeda quería eliminar el Consejo Nacional Electoral. Benditas sean las altas cortes y las instituciones independientes. Estuvimos a nada de perderlo todo 🙏🏻
La credibilidad del sistema electoral colombiano deja sin credibilidad a los que lo ponen en duda. Increíble la oportunidad y la precisión. Negarlo es mala fe.
Estas fueron las elecciones más sucias de nuestra historia. Asesinaron a un candidato presidencial, el Gobierno intervino de forma descarada, se pusieron billones del presupuesto nacional al servicio de un candidato, y una red de funcionarios corruptos, narcos y grupos armados presionaron a los ciudadanos. De no haber sido por la Registraduría, estaríamos perdidos.
Perdón por interrumpirles el partido, pero esta lección de tecnología y ciberseguridad que @jofpin le da a @petrogustavo no puede esperar.
Queda clara la diferencia entre un técnico —que opina con base en la experiencia evidencia— y un polítiquero que desinforma para sembrar miedo y aferrarse al poder.
Vale le pena leerlo.
¡Qué grande nuestra @FCFSeleccionCol!🎉🇨🇴
Qué partidazo y qué berraquera de equipo. Hoy todo el país celebra la clasificación a los 16avos de final y desde Cali, hogar de la Sele, nos sumamos a este orgullo patrio con mucho entusiasmo.
El talento y el trabajo en equipo siempre dan frutos.
¡Caleños, a celebrar con civismo, en paz y con toda la alegría por nuestra Sele!
El vicepresidente electo José Manuel Restrepo compartió un video agradeciendo el apoyo recibido y anunció el inicio de una nación próspera y productiva. https://t.co/if1kX8q65f
Aplauso para el registrador Juan Hernán Penagos, este hombre no cedió, defendió nuestra democracia y merece un reconocimiento por respetar la voluntad de los colombianos 🙌
#Justicia Hoy también recordamos a Jesús Montano, otra vida apagada por la sucia política, por denunciar el voto fusil en el Cauca. Su vida fue silenciadas por decir la verdad, pero hoy los honramos, porque la justicia algún día debe llegar. Algún día, por ellos también habrán voces, murales y memoria.
Medellín tiene que superar el narco-cliché.
“Me recordó a los 80 cuando coronaban los mafiosos”, dijo irresponsablemente una periodista en Blu Radio sobre la celebración en Medellín tras el triunfo de Abelardo de la Espriella. No hablaba de una denuncia, de una investigación ni de una relación entre la campaña y el narcotráfico. Hablaba de gente celebrando “la fiesta de la democracia” con pitos, vuvuzelas y pólvora.
Que a la periodista no le guste la pólvora es perfectamente válido. A mí tampoco me gusta. Hace ruido, asusta a los animales, contamina, es peligrosa y las alboradas son una costumbre que Medellín debería dejar atrás. Creo que muchos paisas estarían de acuerdo con varias de esas críticas.
Pero una cosa es cuestionar la pólvora y otra muy distinta convertir una celebración electoral en una evocación de mafiosos. ¿Cuál es el vínculo? ¿Qué elementos permitían insinuar que Medellín celebraba como cuando un narco coronaba un embarque de cocaína? Ninguno. Había ciudadanos celebrando el triunfo de su candidato, con una estética que puede disgustar, pero sin relación alguna con el narcotráfico.
Esa asociación dice más de quien la formula que de la ciudad. Es el viejo reflejo de mirar a Medellín y sacar el mismo libreto de siempre. Hay ruido, entonces narcos. Hay pólvora, entonces Pablo Escobar. Hay una multitud celebrando, entonces los Ochoa. Como si esta ciudad estuviera condenada a ser interpretada eternamente desde su peor trauma.
Medellín no niega lo que vivió. Nadie olvida los años de terror, las bombas, los asesinatos, así como las empresas y las familias destruidas por el narcotráfico. Precisamente por eso es tan irritante que se use esa memoria dolorosa como una metáfora fácil y perezosa para criticar una noche de celebración política.
Además, el daño no termina en una frase de radio. Esa asociación se replica en redes, titulares, búsquedas y conversaciones. Se vuelve parte del archivo digital con el que el resto del mundo mira a Medellín. Un turista, un empresario o un estudiante que busca información sobre la ciudad vuelve a encontrarse con el mismo estigma de siempre: Medellín igual narcos.
Y así, por una comparación perezosa e irresponsable, se borra todo lo demás: la ciudad que ha resistido, trabajado y cambiado. La ciudad de empresas, universidades, cultura, innovación y millones de ciudadanos que no aceptan ser comparados con Pablo Escobar.
Que critiquen la pólvora. Perfecto. Que critiquen a Abelardo de la Espriella. Perfecto. Que critiquen a Medellín. Perfecto. Pero que piensen un poquito y dejen de usar el narco-cliché como atajo retórico para hablar mal de esta ciudad. Nuestros hijos no tienen ni idea quién fue Pablo Escobar y no merecen cargar con ese estigma por el resto de sus vidas solo por haber nacido en Medellín.
Sigan votando por parásitos hps como este que en 3 años y medio solo presentó un proyecto de ley para declarar la arepa de huevo como patrimonio cultural. El pacto histórico y todo lo que huela a izquierda es altamente nocivo para una sociedad sana!