Con la cabeza bien alta, un corazón que no le cabe en el pecho, y demostrando lo que es ser SEVILLISTA. A 10 meses de irse mi madre, dándole la fuerza, la casta y el coraje que solo un Sevillista sería capaz de dar. Cero reproches, y el que te reproche Sevillista no es. Gracias.
Sólo por cómo trató a Auxi en sus últimos meses de vida, tendrá por siempre mis respetos y admiración. que le pudo sobrar un año, o 2, o 3? Pues oye, si, puede ser claro, y quizás no quería que siguiese, pero como persona? Y cómo bastión del sevillismo? 11 sobre 10. DEP mi Auxi.
@BoniAgain@AngelaSalas17 Muchos como él quiero en mi equipo SIEMPRE. La fuerza, la casta y el coraje que le dió a mi madre a meses de irse fue INCOMPARABLE. Etarmente agradecida a personas y corazones como el suyo.
El cansancio estaba pudiendo conmigo hasta el punto de de ir a ver a la Esperanza a una calle aforada a metros de distancia. Ha pasado esto, sin palabras. @Hdad_Macarena@CarmenDSalteras
Lo siento, pero el problema de la semana santa de Sevilla no es que la gente quiera salir de nazareno en su hermandad.
Los problemas son las acampadas playeras, los mandos policiales de Burgos con sus afloramientos, y el exceso de gente que no sabe andar por la ciudad.
18.09 • Siempre con su Patrona. Se levanta al cielo la Virgen de las Lágrimas por todos los donantes y trasplantados de médula.
Ser donante de médula es fácil y muy necesario. 𝐄𝐬 𝐝𝐨𝐧𝐚𝐫 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐝𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚.
#EncadaLágrima#LaExaltacion26#SSantaSevilla26
La fachada del Apeadero del @SevillaAlcazar🏰 recobra su esplendor y la corona central su color original tras las actuaciones de restauración y conservación🛠️✅
Continuamos nuestro compromiso con la conservación del patrimonio histórico de Sevilla🤝
«Mi madre se ha muerto con la duda de si el final habría sido el mismo si la hubieran avisado a tiempo»
SUR recaba, a través de la Asociación de Mujeres Operadas de Cáncer de Mama de Málaga, los testimonios de afectadas por el caso de los cribados
https://t.co/yd1QN1y68e
Hace años dejé las puertas de urgencias hospitalarias para irme a la UVI móvil.
No fue una decisión profesional, sino moral. No soportaba seguir dando la cara por un sistema que se escudaba en la lista de espera para ocultar su fracaso. Cada día llegaban pacientes desesperados, pendientes de una prueba o de un tratamiento que no llegaban nunca. Había que mandarlos a casa con una cita. Una cita que sabías que les cancelarían. Era una forma de crueldad burocrática: nadie negaba nada, simplemente se aplazaba.
Estos días se ha conocido una sentencia en la que el Servei de Salut asume su responsabilidad en la muerte de un paciente con cáncer, que esperó seis meses para una consulta. No fue un error médico: fue una espera. Y la espera mató.
Muchos miran a Estados Unidos con horror, como si allí habitara la distopía sanitaria. Pero tenemos la nuestra. Ellos excluyen por dinero; nosotros, por demora. En ambos casos, el resultado es el mismo: un enfermo que muere sin que el sistema lo escuche.
No defiendo el modelo estadounidense: es un monstruo de ineficiencia que gasta más que nadie (casi un 17 % del PIB) y aún así deja millones sin cobertura. Pero no nos engañemos: España no gasta menos porque sea más justa, sino porque importa innovación ajena y raciona silenciosamente la suya. Lo que allí se niega con una factura, aquí se posterga con una cita. Uno duele en la cartera; el otro, en el alma.
La sanidad pública no se defiende con aplausos ni con consignas, sino con exigencia. Exigid una sanidad que no se excuse en la espera, que no mate por saturación, que trate a cada paciente como si fuera único. No toleréis que os digan “ya le llamaremos”.
La espera es una forma de exclusión.
El día que una sociedad discute si la sanidad debe ser pública o privada en lugar de exigir que funcione, ya ha renunciado a cuidar.
El sistema será tan digno como quienes lo toleran.
https://t.co/dpMYXqoVKP