A mis hijos les voy a enseñar que hacer terapia no es para débiles ni locos. Al contrario. Hay que ser muy valiente para verse a la cara con el dolor. Y más aún para enfrentarlo
No existe una sola persona en el mundo que no pueda enseñarme algo, sea más o menos, malo o bueno. Todas pueden enseñarme algo que me sirva para después. Esa es mi actitud ante la vida: la de aprender mientras camino por ella.