¿Hizo Dios un milagro por mediación de Benedicto XVI en el año 2012?
Peter Srsich, un joven de Colorado (EEUU) de 17 años tenía un diagnóstico devastador: un linfoma de Hodgkin avanzado que presionaba su corazón. El tumor era tan extenso que los médicos consideraban incluso muy arriesgado administrarle anestesia para una biopsia.
A pesar de múltiples quimioterapias y un intenso sufrimiento, Peter mantenía una convicción inquebrantable: creía que podría ser sanado si lograba encontrarse con el Papa. Y ocurrió que, a través de la fundación Make-a-Wish (“pide un deseo”), que se dedica a cumplir los deseos de menores con enfermedades graves, Srsich pudo cumplir su sueño de encontrarse con el Papa. Fue en mayo del 2012.
Durante la audiencia general en la Plaza de San Pedro, ocurrió un momento decisivo: Sin llevar ningún obsequio preparado, el padre de Peter entregó al Papa un brazalete verde con la inscripción "Oren por Peter" y un versículo de Romanos 8,28: “A los que aman a Dios todo les sirve para el bien”.
Cuando tras el padre, el joven se encontró con Benedicto XVI y pidió su bendición, el Pontífice colocó su mano derecha exactamente sobre el pecho de Peter, justo donde se encontraba el tumor, sin que nadie le hubiera indicado la ubicación precisa de la enfermedad (momento que se recoge en la parte alta de la fotografía que adjuntamos).
La recuperación fue completa y médicamente inexplicable. Desde ese encuentro. Su salud se restableció por completo, permitiéndole continuar con su vida y sus estudios. Pasado un tiempo, el joven entraría al seminario de St. John Vianney en Denver, Colorado, y el 15 de mayo de 2021, nueve años después de aquel momento en el Vaticano, Peter Srsich fue ordenado sacerdote (parte baja de la fotografía)
Hoy más que nunca:
"Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda,
La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
Nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y venga lo que venga,
Nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
Todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
Sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
Todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
Quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.
Id pues, bienes del mundo;
id, dichas vanas,
aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta".
Santa Teresa de Ávila.
La que cuida también necesita que la cuiden. La que da sorpresas también necesita recibirlas. La que piensa en todo el mundo también necesita que piensen en ella.
"Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda,
La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
Nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y venga lo que venga,
Nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
Todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
Sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
Todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
Quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.
Id pues, bienes del mundo;
id, dichas vanas,
aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta".
Santa Teresa de Ávila.
mi concepto de amor es querer ver feliz a la otra persona. No quiero que deje sus planes, pasiones, su independencia, sus amistades, proyectos, aunque no me impliquen a mí.. Me daría pánico que mi presencia conlleve pérdidas en la vida de alguien, no quiero restar en nada