Hoy fui voluntario en el banco de alimentos. Ayudé a clasificar 200 cajas de víveres para las familias necesitadas. Cada pequea acción suma para cambiar el mundo!,
En la oficina, el café de la máquina se mezcló accidentalmente con agua para plantas. Ahora todos corremos a comprar café de la tienda de la esquina, y nadie se atreve a tocar la máquina. Alguien sabe cómo lavarla
Hoy ayudé a recolectar alimentos para familias necesitadas en el centro de la ciudad. Sentí mucho calor en el corazón, nada se comparta con esta experiencia de voluntariado!
Hoy ayudamos a distribuir alimentos básicos a 50 familias necesitadas del barrio de La Esperanza. Son pequeos gestos que cambian vidas. Gracias a todos los voluntarios por su gran corazón!