lujo de platero de esta Andalucía
que es la tierra mía
que muere por ti.
la flamenca del manto rojo, o, como la conoce mi abuela, “a la que le tiran los pétalos y le cantan tan bonito”. preciosa Ella
Me marcho antes que cante el ruiseñor
Mañana, si quieres, podemos vernos
Pero esta noche no me quedo, me lo dice el corazón
Lo siento, pero esta noche es imposible
Que más quisiera, tengo que irme
Y bajó la Reina del Universo a reencontrarse con su pueblo.
Sirviendo puñal, anillos y revival. El paño, cruzado y cuajado de lentejuelas, nos trae el azulejo en el primer cambio de José Carlos.
La disposición es asimétrica, rememorándo esos tocados de postal y fotografía antigua
Dentro de un año, la Santísima Virgen del Rocío regresará a su pueblo de Almonte luciendo sus galas de pastora.
Deseo y ojalá, lo haga de manera tradicional, desprovista de inventos que la hagan perder su identidad propia.
Que pasen por Ella los siglos, pero no las modas.
“ Me han dicho en la bocacalle que al dar el último aliento
el Cristo pensó en su Madre
y, con ese pensamiento,
talló a la Virgen del Valle
en su taller de San Telmo”