Se acaba la semana y no hay una sola acusación formal contra el director de la prisión donde torturaron a Víctor Quero Navas, ni contra sus custodios ni el personal de la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía y otras instituciones del Estado que marearon a la señora Carmen Navas.
La justicia es justicia, más nada, no repara, no recupera, no devuelve el tiempo. Es un atisbo de esperanza de que cada quien reciba lo que merece. Solo eso.
Si Maduro no hubiera sido capturado, no habríamos podido liberar a los presos políticos. Aún faltan 600 de los más de 1500 que había, incluyendo casi 300 rehenes extranjeros retenidos en centros de tortura dirigidos por Maduro y Delcy.
Si no hubieran comenzado las liberaciones, no habríamos sabido que Víctor Hugo Quero fue torturado y sacado de prisión casi muerto, porque otros presos lo reconocieron cuando su madre mostró su foto fuera de la cárcel.
Y si no hubiera sido por la presión nacional e internacional, el régimen chavista no habría admitido su muerte y que todas sus instituciones lo encubrieron durante meses. De hecho, aún las fechas no cuadran.
Ahora, al igual que Víctor Hugo Quero, hay decenas de otros presos desaparecidos para quienes no hay respuestas. Las instituciones del chavismo 3.0 siguen coordinadas para ocultar información sobre los desaparecidos. Ni siquiera los que se hacen llamar opositores en la Asamblea de Jorge y en la Comisión de Delcy hablan de los desaparecidos.
Y así como Carmen Navas, cinco padres ya han muerto este año esperando la liberación de sus hijos e hijas encarcelados.
Aún así, todavía tenemos que lidiar con personas que creen que la captura de Maduro fue un error simplemente porque la llevó a cabo Estados Unidos.
Será que nos prefieren muertos, presos y callados.
“Exceso” es cuando te sirves demasiado café o le pones mucha azúcar. Crimen de Estado es cuando usas la policía, los tribunales y las cárceles para perseguir, torturar y desaparecer gente.
“Exceso” suena a que alguien gritó en una reunión. Crimen de lesa humanidad suena a lo que realmente es: una política sistemática y generalizada de represión organizada desde el poder.
“Perdón por los excesos” parece la disculpa de alguien que le rayó el carro a la familia. Pedir cuentas por ejecuciones extrajudiciales, torturas y desapariciones implica verdad, justicia y responsables con nombre y apellido.
Un exceso se corrige con una disculpa, claro que sí. Un crimen de Estado no se lava simplemente con relaciones públicas, sino con verdad, tribunales, memoria y reparación para las víctimas.
Llamarle “exceso” a la represión es como llamarle “malentendido” a un secuestro: puedes estar cambiando la palabra, pero no borra la celda, ni la tortura, ni los muertos.
El 24 de octubre 2025, la Defensoría del Pueblo le informó a Carmen Navas que su hijo Víctor Hugo Quero Navas "actualmente se encuentra en" el Rodeo I, tras consulta con la Fiscalía 67 del AMC.
Ya entonces llevaba 3 meses muerto, según confirma ahora el Gobierno.
Foto: @JEPvzla
@Truthseeeek@Lorkirs Tiene que ver porque fue durante un acto religioso y el homicida dijo que fue un ataque del demonio. Es parte del contexto de la noticia en este caso
Si necesitas una sola razón para preocuparte por los presos políticos acá te dejo una:
Hoy son otros, pero mañana puedes ser tú.
La persecución política no discrimina.
La arbitrariedad y el abuso tampoco.
@vergatarionick@GastonLevar Desorden psiquiátrico es que un día estén exigiendo el regreso de Maduro y a la semana reciban con risas, paseos y actos culturales a quienes ustedes decían que lo secuestraron... Risa es lo que dan
Ayer me depositaron 2 dólares como el salario correspondiente a mi quincena de febrero, como profesor en el Doctorado de Estudios del Desarrollo en el CENDES, de la UCV,
Soy economista, tengo maestría y doctorado. Soy:
1. Profesor e investigador a dedicación exclusiva.
2. Jefe del área económica
3. Coordinador de la maestría en Planificación.
4. Coordinador de Estudios de Postgrado.
Me pagaron 2 dólares ayer, y gasté 30 dólares pagando pésimos servicios de internet, electricidad y aseo urbano.
La destrucción voraz de la educación universitaria, hunde al país en la miseria intelectual y material.
No puede haber democracia ni respeto a los derechos humanos, con una situación de exterminio formativo tan bestial.
Más del 70 % de los profesores han renunciado, los concursos se declaran desiertos y los docentes no tienen como educar, si no hay ni para pagar el pasaje del autobús.
El régimen emplea fortunas en bombas, misiles y radares que no prenden.
Derrocha en fiestas, tarimas y marchas inútiles. Gasta en cárceles para miles de presos políticos, represión y comandos opresores que portan carros de lujo. Los miles de millones de dólares lo malgastan en cualquier cosa... para la educación, salud y salarios, no hay más que excusas.
Un problema conceptual de la amnistía propuesta por el Poder Ejecutivo es que sus promotores se niegan a reconocer que los presos y perseguidos políticos son víctimas de graves violaciones a los DDHH.
Claro, aceptar que hay víctimas, implica aceptar que también hay victimarios.
@indy1930@ebattistini@BarbaraUSanz No es "lo que acaba de conseguir", es lo que le correspondía por DERECHO y JUSTICIA. No fue un favor. Y no lo buscaron de nuevo por lo que dijo, la verdadera amenaza para ellos es la gente que mueve, sin miedo, que se vea y se sienta en la calle. El arma del régimen es el miedo.
@MCARMOMM@Barbaraadejesus@gusrojasmatute ¿Hay que protestar entonces con asientos numerados y programa de mano? Después de más de 20 años y de un régimen que destruyó todo, secuestra y tortura, se protesta como SALE. La protesta es por naturaleza, incómoda. Así mismo es legal, válida y necesaria.
@Luisana01@Manu_Garcia05 Significa que el régimen elige y sabe muy bien quiénes son fichas de cambio... Por interés de ELLOS. Pero no aprendemos nada y seguimos culpando a todo el mundo menos a los culpables
Los venezolanos tenemos tendencia a evadir la realidad, incluso la historia.
Quizás si La Rotunda no hubiese sido demolida y fuera un recordatorio, el Sebin no hubiera existido.
Uno pasa por la Plaza La Concordia y ni por casualidad sabe lo que pasó ahí.
Repudiar la actuación del ICE en Estados Unidos y la de los cuerpos represivos venezolanos es algo moralmente coherente.
No hay que caer en falsas dicotomías marcadas por los sesgos ideológicos.