Zohran Mamdani se alinea con Pedro Sánchez en Palestina y gasto en defensa: "¿Por qué siempre parece haber dinero para la guerra, pero no para los pobres?" https://t.co/q9CzukTMzz
Vecinas contra el pelotazo de Ayuso con la Fórmula 1 en Madrid: "En esta zona no tenemos centro de salud, ni instituto, ni servicios sociales. Pero ahora mismo tenemos un circuito de F-1 que nos ha costado más de 365 millones de euros de dinero público"
Silvia Intxaurrondo como se fabricaban pruebas falsas contra Podemos y Pablo Iglesias, "medios de comunicación" publicaban en portada sabiendo que eran falsas, "era muy burdo". #MalasLenguasN
Dónde vamos ir a parar? El "Cara al Sol", en Moraleja de Enmedio, con altavoces puestos por el ayuntamiento!
Apología del franquismo en fiestas populares.
Una persona que no sabe enlazar dos frases sin leer y mal, que tiene una supuesta carrera pero que no enseña el título, que si le falla el pinganillo la lía, nos cuenta que España suspende en comprensión lectora.
El chiste se cuenta solo.
Con los 29 millones de euros que ganó la Casa de Alba con la producción de naranjas, bien pudieron pagar los 5 millones que vale el agua que extrajeron ilegalmente de Doñana.
Pero prefirieron robarla. Y ahora un juez no ve delito en ello y les permite seguir extrayendo.
Ahora tú deja de pagar el agua en tu casa y verás lo rápido que te cortan el suministro.
Putin ayer en Nueva Delhi:
«Les vendíamos gas a 150-180 dólares. Decían que era demasiado caro y quisieron precios de mercado.
Ahora pagan 1.000. En invierno podrían pagar 1.500.
Han conseguido lo que pidieron».
Europa renunció al gas ruso barato para «dejar de depender de Rusia».
¿El resultado?
Gas mucho más caro y una industria europea pagando la factura.
No acabamos con nuestra dependencia energética.
CAMBIAMOS DE PROVEEDOR Y MULTIPLICAMOS LA FACTURA.
Y ahora viene la mejor parte:
Los políticos que tomaron estas decisiones seguirán cobrando exactamente lo mismo.
Las fábricas que no puedan asumir los costes cerrarán.
Los trabajadores se irán a la calle.
Y tú pagarás más por la energía y por todo lo que necesita energía para producirse.
Ellos toman las decisiones.
TÚ PAGAS LA FACTURA.
🚨 Trump se está hundiendo.
Prometió bajar los precios. El coste de vida sigue asfixiando a los estadounidenses.
Prometió combustible barato. En California hay surtidores de diésel rozando los 10 dólares/galón.
Prometió acabar con las guerras. EEUU está otra vez en guerra.
Y luego está EPSTEIN.
Años de relación con un depredador sexual de menores y una Administración empeñada en pasar página mientras siguen apareciendo documentos, fotografías y preguntas incómodas.
¿Por qué tanto miedo a que se sepa TODO?
Aprobación de Trump: 33%.
Midterms:
🔵 Demócratas 49%
🔴 Republicanos 38%
Trump podría perder Cámara Y Senado.
Y cuando el barco empieza a hundirse, hasta las ratas empiezan a buscar la salida.
Un trabajador ha muerto en un accidente laboral en Alcalá de Henares.
Tenía 71 años.
SETENTA Y UN AÑOS y seguía trabajando en una obra.
Mientras algunos políticos, banqueros y grandes directivos pueden dejar de trabajar con 50 o 60 años con la vida resuelta, hay trabajadores llegando a los 70 subidos a un andamio porque necesitan seguir currando.
Luego nos explicarán desde un despacho que hay que retrasar todavía más la jubilación porque “no salen las cuentas”. Y nos lo explica “el gobierno más progresista de la historia”.
Lo que no salen son las cuentas de un sistema en el que unos disfrutan la jubilación y otros no llegan vivos a ella.
Paseo por las calas de Dénia o Jávea, veo esos casoplones de millones de euros y se me revuelven las tripas.
Mi padre se dejó la vida en la obra, tragando polvo y moviendo uralitas. Se jubiló después de toda una vida trabajando y haciendo más horas que un reloj para poder traer dinero a casa, y tres años después murió de un cáncer galopante de pleura.
TRES AÑOS disfrutó de su jubilación.
Mi madre se pasó la vida limpiando casas de señoritos, agachando el lomo para que otros llegaran y se encontraran hasta el váter limpio. Algunos la trataban como si fuera su esclava.
¿Su recompensa?
Una pensión de 760 putos euros.
Y luego paseo por la costa y veo mansiones con piscina, jardines infinitos y vistas al mar de gente que, en muchos casos, nació con más patrimonio del que mis padres podrían haber ganado trabajando tres vidas.
Y todavía tenemos que escuchar que esto es «meritocracia».
Que el rico está arriba porque se lo ha currado.
Que el pobre está abajo porque no se esforzó lo suficiente.
MIS COJONES.
Mis padres se esforzaron.
Mis padres trabajaron.
Mis padres cumplieron todas las putas reglas.
Mi padre puso hasta su salud encima de la mesa.
Y el premio fue morirse tres años después de jubilarse, mientras mi madre sobrevive con 760 euros.
No es envidia.
Es rabia.
Rabia de ver a una clase trabajadora dejándose la salud y la vida para sostener un sistema en el que unos heredan patrimonio y otros heredan cuerpos destrozados.
Porque esa es la puta diferencia:
Unos heredan casas.
Otros, hipotecas.
Unos heredan patrimonio.
Otros, una pensión de miseria.
Unos heredan empresas, terrenos y cuentas corrientes.
Otros heredamos las manos destrozadas de nuestros padres y el recuerdo de todo lo que tuvieron que trabajar para que a nosotros no nos faltara un plato en la mesa.
Unos pueden pasarse la vida disfrutando de lo que otros acumularon antes de que ellos nacieran.
Y otros se pasan la vida trabajando con la esperanza de poder disfrutar cuando se jubilen.
Mi padre llegó a esa jubilación.
Le quedaron tres años.
TRES PUTOS AÑOS.
Así que no.
Cuando miro esos casoplones no siento envidia.
Pienso en mi padre.
Pienso en mi madre.
Pienso en millones de padres y madres que se han dejado la vida trabajando mientras otros empezaban la partida con la vida resuelta.
Y entonces entiendo algo:
Nos enseñaron a admirar la riqueza de los de arriba y a avergonzarnos de la pobreza de los de abajo.
Quizá ya va siendo hora de hacerlo al revés:
de dejar de preguntar al trabajador por qué tiene tan poco
y empezar a preguntarnos por qué algunos pueden tener tantísimo sin haber trabajado ni una mínima parte de lo que trabajaron nuestros padres.
A eso algunos lo llaman resentimiento.
Yo lo llamo memoria.
Lo llamo dignidad.
Y, sobre todo, lo llamo CONCIENCIA DE CLASE.
En vivienda, como en otras tantas cuestiones, tratar a todo el mundo igual cuando no todos parten del mismo punto solo perpetúa y agrava las desigualdades.