Zeus me regaló la inmortalidad a cambio de ser la lazarilla del más admirado aedo de la Antigüedad. No me preguntes que pienso al respecto que me prendo 🔥
Esta tarde-noche de vinos y risas en mi Malasaña querida me ponen en un garito esta canción.
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¿Cómo no voy a conocer al Sr. Nadie? ¡Qué subidón!