Convirtieron a Cepeda, un filósofo que lleva luchando toda su vida por la paz, en un guerrillero recluta niños, y mucha gente les creyó. Qué desesperanza vivir en un país tan manipulable.
Los ponen a votar por un presidente que ama a Colombia y ha trabajado por ella aún siendo víctima de la violencia, y escogen el que prefiere a EE UU por encima de su tierra, coman mierda.
De verdad ojalá ni Dios perdone a todos esos hijueputas que hicieron que Cepeda mostrara su historia clínica. De verdad no hay perdón para ese nivel de hijueputez y bajeza.