Cuando a mí tío que se bajaba dos paquetes por día le decíamos que le iba a hacer mal el respondía “de algo hay que morir”, un día sintió molestia al tragar, cáncer en faringe y laringe, mega operación, con músculos intercostales le hicieron un colgajo para que pueda comer(sigue)
- be John McAfee
- born in 1945, Britain, raised in the U.S.
- math genius + lethal programmer
- helped build software for NASA’s Apollo program
- worked at NASA, Xerox, Univac
- killed his abusive father at 15
- wanted in multiple countries, Belize, Guatemala, U.S.
- survived 50+ assassination attempts
- marries a former escort who was literally hired to poison him
- creates McAfee Antivirus, the first mainstream antivirus on earth
- becomes insanely rich, lands on Forbes lists
- walks away from his own company before it becomes a giant
- reinvents himself as a crypto prophet + digital freedom extremist
- runs for U.S. president twice just to troll the system
- mentors the whole “leak culture,” inspires whistleblowers like Snowden
- early Bitcoin whale, makes a fortune, loses a fortune, repeats
- hacked Hillary Clinton’s office by sending “free computers” filled with spyware
- belize saga: shootouts, dead dogs, missing neighbors, corrupt police
- lives on a yacht in the Caribbean with ex-military guards
- openly boasts about never paying income tax
- he used to blackmail the official U.S. agencies
- escapes Guatemalan custody by faking a heart attack
- arrested years later in Spain, found dead in prison
- fans still claim he faked his death + dropped coded messages
- part tech pioneer, part outlaw, part cult figure
- the most ungovernable man the tech world has ever seen
Is there anything left for him to shock the world with?
BUENOS AIRES FUE ELEGIDA LA CIUDAD MÁS DESEABLE DEL MUNDO
Buenos Aires fue reconocida como la Ciudad Más Deseable del Mundo en los premios Wanderlust Reader Travel Awards 2025, superando a Tokio y Sídney. El ranking se elaboró con el voto de más de 208.000 lectores.
El galardón fue entregado en Londres por la revista británica Wanderlust, considerada la revista de viajes más longeva y de mayor tirada del Reino Unido. Visit Buenos Aires destacó que el premio refleja la autenticidad, la cultura y la gastronomía porteña.
Testimonios
“Esta victoria supone un momento significativo para la capital argentina, célebre por su música, su cultura de cafés y su resurgente escena creativa”. Revista Wanderlust.
“Este premio celebra la autenticidad de Buenos Aires: una ciudad vibrante, con una identidad cultural única, un patrimonio arquitectónico distintivo, gastronomía de primer nivel reconocida internacionalmente y la calidez característica de los porteños". Valentín Díaz Gilligan, presidente de Visit Buenos Aires.
(+) en Clarín: https://t.co/5ZK1iy5U6H
Un amigo vegetariano me contaba que, cada cierto tiempo, alguien lo cuestionaba por serlo, diciéndole cosas como: “muy bien preocuparte por los animales, pero ¿y las personas de África?”. Como si ser vegetariano te obligara automáticamente a unirte a todas las batallas. Al ver los 100.000 “me gusta” que tiene este vídeo, me he acordado de él, porque el tuit viene a decir lo mismo que le decían a mi amigo: “muy preocupada por el cambio climático, Greta, pero ¿y este río contaminado qué?”. Como argumento suena absurdo, pero mucha gente piensa así, y no lo hacen por lógica, sino por una razón más emocional: les molesta que alguien les haga sentir culpables o inferiores por no hacerlo todo bien.
Una vez pones el foco en esta reacción empiezas a verla por todas partes. Es lo que ocurrió, por ejemplo, durante las protestas por Gaza, cuando una de las frases más repetidas en Twitter fue: “¿Y Nigeria? ¿No os preocupáis por Nigeria?”. No era una pregunta real, sino una coartada emocional. Una forma de decirse a sí mismos: “nadie puede ocuparse de todos los males, ni siquiera ellos”.
Esa reacción injusta contra quienes se ocupan por ciertas causas nace de una presión constante que, muchas veces, ejercemos desde la izquierda, y que tiene a mucha gente a la defensiva: esa insistencia en que los demás se sumen a nuestras causas, y la tendencia a ridiculizar a quien no lo hace. Yo mismo he sentido esa rabia con algunos discursos de Podemos, cuando se burlaban, por ejemplo, de la llamada “izquierda cuqui”, que es la izquierda que yo voto, o cuando llamaron “partido de la guerra” al PSOE por enviar armas a Ucrania. Más de una vez me he visto buscando defectos en ellos para equilibrar la balanza moral, porque me jode que se crean superiores a los demás cuando ellos mismos se pasan por el forro sistemáticamente causas que para mí son muy importantes. Es una forma de pensar injusta, pero humana: si tú te colocas por encima de mí por no adherirme a tus causas, prepárate, porque buscaré el modo de bajarte del pedestal. Y así es como se perpetúa la división eterna dentro de la izquierda.
Algunos sectores de la izquierda deben entender que la gente no cambia porque la juzguen; cambia cuando se siente comprendida. Si eres vegetariano, hay que celebrarlo: haces algo bueno por el mundo, pero no trates con superioridad a quienes no lo son. Si vas en bici, hay que celebrarlo: estás ayudando mucho a que todos vivamos mejor. Pero no intentes forzar el cambio culpando a quien va en coche. Si crees que el rearme de Ucrania es un error, defiéndelo, pero no trates de idiota al que piensa lo contrario. Lucha tus batallas con humildad, teniendo siempre en mente que los demás tienen las suyas propias.
Estoy cada vez más convencido de que en ese detalle tonto, el de la humildad, está la clave para que la izquierda vuelva a convencer y Ayuso y Vox pierdan toda la fuerza que ahora les da luchar contra la pureza moral de la izquierda.
Y por favor, hagamos el esfuerzo también desde el lado contrario; si alguien, como los activistas de la flotilla, se esfuerzan por hacer del mundo un lugar más justo, ten al menos la dignidad de reconocer su mérito, aunque tú hayas decidido luchar otras batallas. Dejemos de atacar a quien hace algo por el mundo sólo por sentirnos menos mal con nosotros mismos por no hacerlo.
Perfil borró de su web la columna ‘Nadie lee nada’ de Leticia Martin, donde denuncia que no cobra hace siete meses y le pagan 50 mil al mes.
Bueno, resulta que también salió en la edición de papel del diario de hoy.
Estuve en cromañón la noche anterior a la tragedia, fui con el chico con el que salía. Yo no conocía la banda y él había comprado dos entradas para cada una de las tres noches, fui a escondidas de mis viejos que no me iban a dejar ir, les dije que iba a estar en su casa