Hace cuanto que no pinto, hace cuanto no dibujo, hace cuanto no escribo. Hace cuanto no nada.... y de repente conecto con un ser maravilloso, y como siempre me quiero casar.
Toda la vida tuvimos un vecino de mierda, el sorete que no te pasa la pelota, el que no deja vereda para que pase nadie, ni ancianos, ni carritos y ni hablar de las sillas de ruedas... con mi amiguero tomamos represalias anoche.
De las personas que menos esperas, a veces, vienen aprendizajes que nos llenan de emociones extrañas, nos confunden , nos invaden de incertidumbre, y nos dejan bien en claro que somos animales viscerales...