Productor de Sevillanas y Flamenco de Saura, Semana Santa de Lebrón/Gutierrez Aragón y Andalucía es de Cine de; Cámara con Félix la Fuente y Verano Azul
LA VIDA COTIDIANA EN SEVILLA HACE 40 AÑOS
Calles, plazas, mercados, barrios, rostros, gestos y conversaciones.
La Sevilla cercana, luminosa y popular de hace cuatro décadas: una ciudad hecha de vida diaria, de afectos, de encuentros y de esa forma tan personal de relacionarse que ha dado fama universal a los sevillanos.
Durante más de 40 años hemos reunido un archivo cinematográfico único: más de 50 horas filmadas por algunos de los mejores técnicos del cine español.
Un tesoro audiovisual de Sevilla que merece ser restaurado y digitalizado en 8K para que vuelva a ser contemplado, compartido y transmitido de generación en generación.
Ninguna otra ciudad española conserva una memoria cinematográfica comparable …….
Juan Lebrón
"¡Y que salga Curro!": Stanley Kubrick y la película para la Expo 92 de Sevilla
Años antes de que abriera la exposición universal de Sevilla el director de '2001: Una odisea del espacio' recibió una oferta sorprendente.
VANITY FAIR
Por Manu Piñón
19 de Enero de 2019
Para finales de los 80 Stanley Kubrick se había convertido en una persona esquiva, un autor que mascaba sus proyectos en secreto y rodeado por un círculo de confianza formado por incondicionales. También era uno de los pocos cineastas que se podía permitir espaciar sus estrenos, hasta el punto de que entre sus dos únicas películas de esa década, El resplandor y La chaqueta metálica, mediaron siete años. A pesar de todo, conservaba su status y era considerado uno de los mejores directores en activo.
"Para mí era simplemente el más grande", recuerda Juan Lebrón. Tras una exitosa carrera como operador de cámara en series como Verano azul o en las series documentales de Félix Rodríguez de la Fuente, en 1987 daba sus primeros pasos como productor. Natural de Antequera, sevillano de adopción, había recibido el encargo de realizar materiales audiovisuales para un gran evento que se realizaría en la capital andaluza: la Expo 92. "Yo era joven y ambicioso, en mi cabeza no había límites", reconoce Lebrón con un punto de nostalgia. Así que pensó que quién mejor que Stanley Kubrick para dirigir una de las películas que dieran lustre a la cita que convertiría Sevilla en el centro del mundo.
Cuando Lebrón preguntó quién podía servir de intermediario con el cineasta, su amigo el director José Luis Borau le habló de José López Rodero, historia viva de los grandes rodajes internacionales en España por sus trabajos como ayudante de dirección y jefe de producción en películas como Rey de reyes, 55 días en Pekín, Patton o Dune. También había sido la mano derecha de un joven Stanley Kubrick, junto a quien planificó en Colmenar Viejo, en 1959, las grandes batallas de Espartaco. El cineasta quedó tan impresionado con su labor y se produjo entre ambos tan buena química que le escribió de su puño y letra una carta de recomendación y quiso contar con él en su siguiente película, Lolita. Habían mantenido la relación todos esos años. Recientemente Kubrick había requerido de sus servicios, cuando pidió a su "amigo Pepe" que buscase en la península ibérica localizaciones para las escenas bélicas ambientadas en Vietnam de La chaqueta metálica. Finalmente el director prefirió rodar en los exteriores de los estudios británicos de Twickenham… con palmeras llegadas de Elche.
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MOMENTOS HISTÓRICOS DEL FLAMENCO
Diciembre de 1991. Sevilla.
Juan Lebrón
Estas imágenes conservan uno de esos momentos irrepetibles que, con el paso del tiempo, adquieren valor de documento histórico.
Isidro Muñoz, autor de las sevillanas de la película de Carlos Saura, guía a Camarón de la Isla en la interpretación de cada letra, cada acento y cada matiz. Le transmite el auténtico sentido de unas canciones llamadas a formar parte de una de las obras fundamentales de la historia del flamenco audiovisual.
Camarón escucha, pregunta, ensaya y vuelve a cantar. Resulta fascinante contemplar cómo el artista más universal del flamenco se pone al servicio de la obra con la humildad y la grandeza de los verdaderos maestros.
Al comienzo de la grabación aparece Juan Lebrón, productor de la película, supervisando unas sesiones históricas que reunieron a algunas de las mayores figuras del flamenco de su tiempo.
Y tras el cristal de la sala de control, otro nombre legendario: Eric Tomlinson, ingeniero de sonido de Frank Sinatra y responsable de la grabación de bandas sonoras inmortales como Star Wars, Amadeus, Alien, Superman o En busca del arca perdida. Su presencia da una dimensión internacional extraordinaria a aquellas jornadas de trabajo. (Malone Digital)
No estamos viendo simplemente una grabación.
Estamos asistiendo al momento exacto en que Camarón, Isidro Muñoz, Tomatito, Joaquín Amador, Carlos Saura, Eric Tomlinson y Juan Lebrón unieron su talento para crear una obra destinada a permanecer para siempre en la memoria del flamenco.
UN LEGADO PARA ANDALUCÍA: LA FUNDACIÓN JUAN LEBRÓN DE ARTES AUDIOVISUALES ABRIRÁ SUS PUERTAS EN SEVILLA EN LA PRIMAVERA DE 2027
Hace cinco años me despedía de Sevilla en circunstancias muy distintas. La presión de una compleja situación económica y el desgaste provocado por años de dificultades profesionales me obligaron a abandonar una ciudad a la que he dedicado gran parte de mi vida y de mi trabajo.
Hoy, afortunadamente, aquella etapa ha quedado atrás. La resolución de los problemas económicos que durante años condicionaron mi actividad profesional permite afrontar el futuro con ilusión renovada y poner en marcha proyectos de gran alcance destinados a seguir difundiendo la cultura andaluza por el mundo.
Entre ellos ocupa un lugar muy especial “Flamenco en el Teatro Apollo de Nueva York”, una gran producción internacional actualmente en desarrollo que supondrá el cierre de una trilogía iniciada hace más de tres décadas con Sevillanas y continuada con Flamenco, ambas dirigidas por Carlos Saura.
Lejos de plantearse como una fusión de géneros, esta nueva obra estará dedicada a explorar los nuevos puntos de encuentro del flamenco con otras manifestaciones artísticas y culturales contemporáneas, manteniendo intacta la identidad y la personalidad de un arte universal que continúa evolucionando sin perder sus raíces.
Es precisamente en este nuevo contexto de creación y proyección internacional donde nace la Fundación Juan Lebrón de Artes Audiovisuales, cuya apertura está prevista en Sevilla durante la primavera de 2027.
La Fundación tendrá como misión preservar, estudiar y difundir un patrimonio audiovisual reunido a lo largo de más de cuarenta años de actividad profesional y que constituye, sin lugar a dudas, el archivo cinematográfico privado más importante de España y uno de los más relevantes de Europa.
En sus fondos se conservan miles de horas de imágenes, documentos y producciones que recogen una parte esencial de la memoria visual de Andalucía durante las últimas décadas, así como obras que han contribuido a proyectar internacionalmente nuestra cultura y nuestro patrimonio.
Pero la Fundación no será únicamente un lugar destinado a conservar el pasado. Su verdadera vocación será construir futuro.
Nacerá como un espacio permanente de formación, encuentro y creación para las nuevas generaciones de cineastas andaluces, que podrán acceder a materiales únicos, participar en proyectos audiovisuales de primer nivel y entrar en contacto con algunos de los más prestigiosos profesionales nacionales e internacionales vinculados al cine, la televisión, la fotografía y las artes audiovisuales.
La presencia continuada de creadores, productores, directores, intérpretes y artistas convertirá la Fundación en un centro vivo de intercambio de conocimiento y experiencia, reforzando el papel de Sevilla como referencia cultural dentro y fuera de España.
Después de toda una vida dedicada a la imagen, al cine y a la difusión de Andalucía por el mundo, considero que ha llegado el momento de devolver a esta tierra una parte de todo lo que ella me ha dado.
La Fundación Juan Lebrón de Artes Audiovisuales nace con una ambición sencilla pero firme: preservar la memoria, impulsar el talento y contribuir a que Andalucía siga ocupando el lugar que merece en el panorama cultural internacional.
UN LEGADO PARA ANDALUCÍA: LA FUNDACIÓN JUAN LEBRÓN DE ARTES AUDIOVISUALES ABRIRÁ SUS PUERTAS EN SEVILLA EN LA PRIMAVERA DE 2027
Hace cinco años me despedía de Sevilla en circunstancias muy distintas. La presión de una compleja situación económica y el desgaste provocado por años de dificultades profesionales me obligaron a abandonar una ciudad a la que he dedicado gran parte de mi vida y de mi trabajo.
Hoy, afortunadamente, aquella etapa ha quedado atrás. La resolución de los problemas económicos que durante años condicionaron mi actividad profesional permite afrontar el futuro con ilusión renovada y poner en marcha proyectos de gran alcance destinados a seguir difundiendo la cultura andaluza por el mundo.
Entre ellos ocupa un lugar muy especial “Flamenco en el Teatro Apollo de Nueva York”, una gran producción internacional actualmente en desarrollo que supondrá el cierre de una trilogía iniciada hace más de tres décadas con Sevillanas y continuada con Flamenco, ambas dirigidas por Carlos Saura.
Lejos de plantearse como una fusión de géneros, esta nueva obra estará dedicada a explorar los nuevos puntos de encuentro del flamenco con otras manifestaciones artísticas y culturales contemporáneas, manteniendo intacta la identidad y la personalidad de un arte universal que continúa evolucionando sin perder sus raíces.
Es precisamente en este nuevo contexto de creación y proyección internacional donde nace la Fundación Juan Lebrón de Artes Audiovisuales, cuya apertura está prevista en Sevilla durante la primavera de 2027.
La Fundación tendrá como misión preservar, estudiar y difundir un patrimonio audiovisual reunido a lo largo de más de cuarenta años de actividad profesional y que constituye, sin lugar a dudas, el archivo cinematográfico privado más importante de España y uno de los más relevantes de Europa.
En sus fondos se conservan miles de horas de imágenes, documentos y producciones que recogen una parte esencial de la memoria visual de Andalucía durante las últimas décadas, así como obras que han contribuido a proyectar internacionalmente nuestra cultura y nuestro patrimonio.
Pero la Fundación no será únicamente un lugar destinado a conservar el pasado. Su verdadera vocación será construir futuro.
Nacerá como un espacio permanente de formación, encuentro y creación para las nuevas generaciones de cineastas andaluces, que podrán acceder a materiales únicos, participar en proyectos audiovisuales de primer nivel y entrar en contacto con algunos de los más prestigiosos profesionales nacionales e internacionales vinculados al cine, la televisión, la fotografía y las artes audiovisuales.
La presencia continuada de creadores, productores, directores, intérpretes y artistas convertirá la Fundación en un centro vivo de intercambio de conocimiento y experiencia, reforzando el papel de Sevilla como referencia cultural dentro y fuera de España.
Después de toda una vida dedicada a la imagen, al cine y a la difusión de Andalucía por el mundo, considero que ha llegado el momento de devolver a esta tierra una parte de todo lo que ella me ha dado.
La Fundación Juan Lebrón de Artes Audiovisuales nace con una ambición sencilla pero firme: preservar la memoria, impulsar el talento y contribuir a que Andalucía siga ocupando el lugar que merece en el panorama cultural internacional.
ASÍ NO SE ALCANZA LA INDEPENDENCIA
Hay gestos políticos que retratan mejor que mil discursos la desconexión de algunos dirigentes con la realidad. Resulta difícil tomarse en serio determinadas estrategias independentistas cuando sus representantes parecen más preocupados por escenificar agravios lingüísticos que por construir argumentos capaces de convencer a una mayoría social.
La imagen resulta particularmente llamativa: una portavoz independentista dirigiéndose en un inglés vacilante al nuevo Papa, un pontífice norteamericano con raíces españolas y conocido por su aprecio, cariño y orgullo hacia la lengua española, para trasladarle que sería mal recibido en Cataluña si no se dirigiera a los ciudadanos en catalán.
La escena, más propia de una parodia que de una acción diplomática, proyecta una sensación de provincianismo político difícil de ocultar.
Porque el problema no es el catalán. El catalán es una lengua admirable, patrimonio cultural de España y de Europa, merecedora de protección, respeto y promoción. El problema aparece cuando una lengua deja de ser un vehículo de comunicación para convertirse en una herramienta de exclusión o en una exigencia identitaria, en malas manos.
Ningún proyecto político serio puede aspirar a convencer al mundo imponiendo condiciones lingüísticas a quienes desean acercarse a sus ciudadanos. Mucho menos cuando la realidad social catalana es profundamente plural y bilingüe. Cataluña ha sido históricamente una tierra abierta, mestiza y acogedora, donde conviven identidades, culturas y formas de entender la propia pertenencia.
La paradoja es evidente: mientras el Papa pretende dirigirse al mayor número posible de personas en una de las lenguas más habladas del planeta, algunos dirigentes parecen empeñados en levantar nuevas fronteras simbólicas. Y cuando una causa política sustituye la persuasión por la imposición, suele empezar a perder la batalla de la opinión pública.
Las naciones no se construyen corrigiendo idiomas ajenos ni dictando cómo deben expresarse los demás. Se construyen generando admiración, atrayendo voluntades y sumando apoyos. Todo lo demás son gestos para consumo interno que provocan más sonrojo que adhesiones.
Por eso, escenas como esta no fortalecen el independentismo. Lo empequeñecen. Porque quien aspira a ser escuchado en el mundo debería empezar por hablar el lenguaje universal de la inteligencia, la cortesía y el sentido común.
Así no se alcanza la independencia. Así se alcanza el ridículo.
SEVILLA, UNA NOCHE DE AMOR DESESPERADO
TRIANA
Juan Lebrón
Hay noches en Sevilla en las que la realidad parece retirarse unos pasos para dejar sitio a los sueños.
La ciudad huele a azahar y a dama de noche. El Guadalquivir arrastra lentamente los reflejos de las luces. Las campanas se pierden en la distancia. Las conversaciones se alargan en las plazas. Y miles de historias de amor, antiguas y nuevas, vuelven a caminar por las mismas calles donde un día fueron felices.
Quizá ninguna ciudad del mundo haya acumulado tantos mitos románticos como Sevilla.
Aquí amó Don Juan. Aquí sufrió Carmen.
Aquí escribió Bécquer sus nostalgias. Y aquí siguen viviendo, escondidos entre las sombras de la madrugada, todos los amores que alguna vez creyeron ser eternos.
Por eso la música de Triana parece haber nacido para esta ciudad. Porque las canciones de Jesús de la Rosa no hablan únicamente del amor. Hablan de la memoria. De la ausencia. De aquello que buscamos desesperadamente sabiendo que tal vez ya lo hemos perdido.
Y mientras la noche avanza sobre Sevilla, uno tiene la extraña sensación de que su voz sigue aquí.
En el río. En los viejos puentes. En los balcones abiertos al verano. En el perfume de los naranjos. En la mirada de quienes alguna vez amaron y aún recuerdan.
Hay canciones que se escuchan. Y hay canciones que se viven. Esta noche Sevilla no escucha a Triana. Esta noche Sevilla sueña con Triana.
Y en algún lugar, entre la nostalgia y el amor, Jesús de la Rosa vuelve a cantar para una ciudad que jamás lo olvidó.
¡ESTA SEVILLA YA NO EXISTE!
Juan Lebron
Hay lugares que se transforman y desaparecen en las ciudades, pero nunca de la memoria. Lugares donde aprendimos a ser felices sin saber que aquellos días serían irrepetibles.
Estas imágenes nos devuelven a la Sevilla de 1988. A las tardes de domingo en las que un padre llevaba de la mano a su hijo camino del estadio. Al olor de los bocadillos, a las bufandas al viento, a los amigos de siempre ocupando el mismo asiento, a los abrazos en los goles y a las derrotas compartidas en silencio.
No es solo fútbol. Es el recuerdo de una generación entera. Es la ciudad que fuimos. La juventud que dejamos atrás. Los padres que ya no están. Los amigos que el tiempo dispersó. Los hijos que crecieron demasiado deprisa.
Hoy, al volver a ver estos dos templos del fútbol sevillano hace casi cuarenta años, comprendemos que la verdadera victoria no estaba en el marcador, sino en aquellos momentos que creíamos eternos.
Para todos los que alguna vez cruzaron esas puertas con el corazón lleno de ilusión.
@RealBetis y @SevillaFC
Va por vosotros. Por los que estáis. Por los que faltan. Y por aquella Sevilla que seguirá viviendo mientras alguien la recuerde.
Hay personas que pasan por nuestra vida como un instante. Y hay otras que permanecen para siempre, aunque el tiempo y la distancia las hayan llevado por caminos distintos.
He recorrido muchas rutas, he vivido en muchos lugares y he conocido a cientos, quizá miles de personas. Pero ellas ocupan un lugar especial en mi corazón y en mi memoria.
No porque el amor durase más o menos. No porque la vida nos condujera finalmente juntos o separados. Sino porque durante un tiempo compartimos sueños, risas, ilusiones y una parte irrepetible de nuestras vidas.
Hoy no miro atrás con nostalgia. Miro atrás con gratitud.
Gracias por vuestra compañía. Gracias por el amor, cariño y amistad que un día compartimos.
Porque al final, lo que permanece no son los finales. Lo que permanece son los recuerdos, el afecto y la fortuna de habernos encontrado en el camino.
Juan Lebrón
HACE 40 AÑOS, EL ESTADO ESPAÑOL DECIDIÓ TRANSFORMAR SEVILLA
En apenas unos años se construyeron siete nuevos puentes sobre el Guadalquivir, se levantó un nuevo aeropuerto, se modernizó el puerto, llegó la alta velocidad ferroviaria, se ejecutaron nuevas rondas de circunvalación y se desarrollaron infraestructuras que cambiaron para siempre la ciudad y su área metropolitana.
Aquella generación entendió que Sevilla era una pieza estratégica para el sur de España y actuó en consecuencia.
Las imágenes que acompañan este vídeo muestran aquella ciudad en plena transformación. Una Sevilla que crecía, avanzaba y se preparaba para afrontar el futuro.
Cuarenta años después, la pregunta es inevitable.
¿Dónde está hoy aquella ambición?
Porque Sevilla continúa creciendo. Recibe millones de visitantes, aumenta su área metropolitana, amplía su actividad económica y consolida su posición como una de las grandes capitales del sur de Europa. Sin embargo, mientras otras ciudades siguen recibiendo inversiones estratégicas y proyectos de Estado, Sevilla acumula retrasos, promesas incumplidas y decisiones aplazadas.
La ciudad necesita nuevas infraestructuras ferroviarias, mejores conexiones aeroportuarias, una modernización profunda de sus accesos, una apuesta decidida por su puerto y una planificación metropolitana capaz de responder a los desafíos de las próximas décadas.
Y lo que necesita, sobre todo, es que las administraciones vuelvan a considerarla una prioridad. Porque no es razonable que una de las principales áreas metropolitanas de España siga esperando inversiones que llevan años anunciándose sin materializarse.
No se trata de nostalgia.
Se trata de exigir el mismo compromiso que hizo posible la transformación de Sevilla hace cuarenta años.
Las infraestructuras que hoy utilizamos fueron el resultado de una visión de futuro. La prosperidad de las próximas generaciones dependerá de que exista una nueva visión semejante.
Hace cuarenta años se construyó la Sevilla moderna.
Ha llegado el momento de reclamar y construir la Sevilla de los próximos cuarenta años.
Juan Lebrón
EL CHICO QUE CONQUISTÓ HOLLYWOOD
ROBERT EVANS. Cap. 2
Juan Lebrón
Antes de contar su vida, hay que decir quién fue Robert Evans.
No fue solo un productor de Hollywood. Fue uno de los hombres que cambiaron el cine americano moderno desde Paramount: Rosemary’s Baby, Love Story, The Godfather, Chinatown…
Venía de la actuación y de la moda. Evans tuvo belleza, talento, poder, mujeres deslumbrantes, una boda legendaria con Ali MacGraw y un divorcio que también fue Hollywood puro. Después llegaron las drogas, los escándalos, la caída, los infiernos.
Pero incluso hundido conservó algo que pocos tienen: personaje, voz y destino. Por eso su vida terminó convertida en The Kid Stays in the Picture.
El chico se quedó. Y Hollywood ya no volvió a ser igual.
¡HACE 40 AÑOS, TUVE LA FORTUNA DE CONOCER A Robert Evans, EL GRAN PRODUCTOR DE HOLLYWOOD QUE INSPIRÓ MI CARRERA! Documental sobre su vida
Hacia 1961, Luis Tortosa compró para su taberna en la esquina de la calle Merecillas con la calle Laguna, el televisor más grande de Antequera. Todos los niños del barrio, por una peseta, veíamos por primera vez los domingos la televisión en una salita abarrotada que interactuaba ruidosamente con las imágenes de la pantalla. ¡Un espectáculo inolvidable! 😊. Dos eran los programas míticos que se fijaron ya para siempre en nuestra memoria, Los Picapiedra y Bonanza.
En 1981, finalizado el rodaje de la serie Verano Azul, solicite una excedencia en Televisión Española. Durante cinco años había logrado trabajar como cámara en decenas de programas conocidos, pero hacerlo en El Hombre y la Tierra acompañando en aquella apasionante aventura a Felix Rodriguez de la Fuente, fue algo decisivo en mi vida.
Persiguiendo la pasión y el amor que había llamado a mi puerta en forma de ángel rubio, pasaba el día frente a una chimenea, oyendo a Joe Cocker - You Are So Beautiful - , contemplando las nieves de las Montañas Rocosas en Denver Colorado y planificando mis próximos viajes como fotógrafo a Mesoamérica por encargo de Coleman y National Geographic, cuando sonó el teléfono y no tardé mucho en saber a quién pertenecía aquella poderosa y bella voz: “Hola, soy Lorne Greene, Ben Cartwright”, dicho así español y con muy buen acento y seguido a continuación de una gran carcajada; me gustaría invitarte a pasar unos días con mi hijo Chuck y conmigo aquí en nuestra casa de Hollywood. Si aceptas, te enviaremos un billete de avión “round trip” First Class a Los Angeles Ca., y te iremos a recoger.
Lorne Greene narraba en inglés la serie ‘El Hombre y la Tierra’ de Felix Rodríguez de la Fuente, junto a su hijo Chuck la distribuían por toda América a través de su empresa New Wirldenees Production; Felix hacia un año que había fallecido y ellos tenían proyectos en Doñana y en El Chaco Paraguayo a los que me invitaba a participar…..Ni en sus mejores sueños, aquel niño soñador antequerano de 8 años podía imaginar durante aquellas primeros momentos ante la recién llegada televisión, que un día terminaría viviendo en Hollywood en la fascinante casa en Mandeville Canyon Rd invitado por protagonista de la serie de TV favorita de todos los niños de la época: BONANZA. Viaje a Los Angeles y me hospede en su maravillosa casa enclavada en la mejor parte de Brentwood.
De lo que planeamos y acordamos durante aquella primera semana, documentales sobre fauna salvaje, hablaré extensamente otro día. Gracias sobre todo a Chuck, pude conocer personalmente a muchas estrellas de Hollywood. Entre ellas, y por diferentes motivos de gran importancia para mi: Jacqueline Bisset y Robert Evans cuya vida y personalidad influyó decididamente para que tiempo después me convirtiera en productor.
EL ENTONCES VICEPRESIDENTE DEL GOBIERNO, ALFONSO GUERRA, DA LA BIENVENIDA EN SEVILLA A LOS REYES DE ESPAÑA
Juan Lebrón
Hay imágenes que, con el paso de los años, dejan de ser simplemente imágenes para convertirse en memoria.
Hoy han aparecido en nuestro archivo cinematográfico estas escenas extraordinarias de una Sevilla que ya no existe y que, sin embargo, sigue viviendo intacta en cada fotograma. Una ciudad más joven, más pausada quizá, observada desde una distancia de cuarenta años que la envuelve inevitablemente en una suave melancolía.
Entre sus protagonistas reconocemos al entonces vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, dando la bienvenida en Sevilla a los Reyes de España. Pero, curiosamente, con el paso del tiempo casi tan importante como los personajes terminan siendo los escenarios que los rodean. Las calles, los edificios, los gestos de la gente, la forma de vestir, los escaparates, los automóviles y los rostros anónimos que cruzan fugazmente ante la cámara sin sospechar que algún día formarían parte de la historia de la ciudad.
Estas imágenes forman parte de uno de los archivos cinematográficos modernos más importantes de España, un inmenso patrimonio audiovisual dedicado a Sevilla y Andalucía que hoy adquiere un valor histórico difícil de calcular. Lo que en su día fue presente, actualidad y vida cotidiana, se ha transformado con los años en memoria colectiva.
Esa es la magia de los archivos audiovisuales. Fueron creados para contar el presente, pero terminan convirtiéndose en ventanas abiertas al pasado.
Quienes vivieron aquellos años encontrarán aquí fragmentos de su propia memoria. Quienes llegaron después descubrirán una Sevilla que ya pertenece a otra época, pero cuya huella sigue latiendo bajo las piedras, las plazas y las calles de la ciudad actual.
Porque el tiempo nunca se detiene. Pero, afortunadamente, a veces el cine consigue alcanzarlo. Y conservarlo para siempre.
“FLAMENCO EN EL TEATRO APOLLO DE NUEVA YORK¨
Nadie bailará su propio lenguaje. Durante veinticuatro horas todos dialogarán con el flamenco.”
Juan Lebrón
…… Y una vez que entre en máquinas durante los próximos dias y me pongan de nuevo las piernas derechas 😊, atenderé por fin el encargo y la insistencia de una importante compañía norteamericana para producir para ellos una última película mia sobre el flamenco.
Se llamará FLAMENCO EN EL APOLO y cerrará la trilogía iniciada hace más de tres décadas con Carlos Saura en Sevillanas y Flamenco.
La película comienza con una cámara imposible que atraviesa Harlem a toda velocidad hasta detenerse ante el Teatro Apolo. Las puertas se abren y la cámara penetra en el edificio.
No hay butacas. Todo el teatro está ocupado por centenares de bailarines de todas las razas, culturas y estilos imaginables. Hip hop, jazz, claqué, ballet clásico, danza contemporánea, bailes africanos, latinos y flamenco.
Pero hay una regla. Nadie bailará su propio lenguaje.
Durante veinticuatro horas todos intentarán dialogar con el flamenco.
El bailarín de claqué buscará el compás flamenco. El artista de hip hop descubrirá el lenguaje de las palmas. La danza africana regresará a algunas de las raíces que comparte con él. El ballet clásico buscará el duende. Cada estilo conservará su identidad, pero todos girarán alrededor del mismo sol.
La cámara avanza entre aquella multitud hasta llegar al escenario.
Se detiene.
El telón se abre.
Y aparece un King Kong animado de nueve metros de altura.
Entonces comienza a sonar la voz de Rosalia interpretando Buana Buana King Kong, la inolvidable canción de Pepe de Lucía popularizada por su hermano Paco y su grupo.
A partir de ese instante comienza una gigantesca jam flamenca durante 24 horas filmada con dieciséis cámaras, donde Nueva York y Andalucía, Harlem Jerez y Triana, se encontrarán por primera vez en una misma pista de baile.
¿Y que director realizará semejante desafío? Un gran y oscarizado realizador hispanoamericano fascinado por el flamenco.
Quizás sea una locura. Pero el flamenco nació precisamente de otras muchas locuras, mezclas y encuentros improbables.
Un hilo invisible nos une a Ramón Vilaró y a mí desde aquellos días lejanos en Washington, persiguiendo a Reagan 😊
Esta foto, de una visita a mi casa de la Bahía de Cádiz en 1989, me la envió él hace poco y no he podido evitar convertirla en este minúsculo vídeo. Es mi pequeño homenaje a una amistad verdadera.
Ramón firmó la portada del primer número de El País y nos trajo el mundo a casa desde Bruselas, Washington o Tokio, pero su mejor crónica ha sido la de saber cuidar lo importante: a Ioia, los viajes, su Cataluña natal y a sus amigos. Sigue siendo el mismo hombre noble, culto y luminoso de siempre. El tiempo pasa por los calendarios, pero no por nosotros.
De Pablo Juliá en Facebook
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El Torcal
Antequera, 1986.
Diego Monea, con boina, guia a Juan Lebron y a Antonio J. Betancor por el paraje de El Torcal. Dice la leyenda que Fraga visitó este paraje y que Diego por poco lo despeña entre las rocas.
Juan Lebrón nació con una cámara de cine en las manos y viendo peliculas que su padre proyectaba en Antequera. El primer documental que produjo lo dirigió Betancor, gran amigo suyo. Juan ya era perro viejo en esto de las camaras de cine: Las llevól con Television española por todo el mundo y no exagero un ápice: Mercero, Pancorbo o Féliz Rodriguez de la Fuente.
Tuve la suerte de conocer a Juán y me entusiasmaban sus historias corroborada por cientos de buenas fotografías hechas por él y que había colocado en los mejores semanarios americanos.
Capaz de empeñar su vida por hacer cine, eso es lo que hizo. Hoy tiene en su mochila de vida, peliculas como Flamenco o Sevillanas y haber producido con Saura o Manuel Gutierrez Aragon.
Gracias a él conocí su mundo: Borau, Storaro o Alcaine. Toda la magia del cine.
Y me salvó de despeñarme por El Torcal...
Otros Tiempos...