Era necesario que los profetas, los apóstoles y el Mesías nacieran entre los judíos para que, de este modo, nadie pudiera acusarles de estar motivados por una especie de «antisemitismo».
Todos los profetas, los apóstoles y el propio Jesús, Hijo de Dios, condenaron la maldad de la nación judía, y por ello, murieron a manos de ella.
Tal es el grado de inhumanidad y sed de sangre de ellos: no tienen compasión ni aún de sus propios hermanos según la carne que les dicen la verdad, ¿cuánto menos de entre los gentiles?
En palabras del Apóstol:
– "Los judíos; éstos son los que dieron muerte al Señor y a los profetas y los que nos han perseguido a nosotros; no agradan a Dios y son enemigos de todos los hombres" (1 Tesalonicenses 2:15, BJL).
¿De qué otra nación se puede decir esto? ¡De ninguna!
Debes entender que,cuando los judíos se hacen con el poder,el infierno es el resultado
Así sucedió en la Rusia Comunista,Maxim Gorky describió el destripamiento por caminata
Clavaban un extremo del intestino del Goy a un árbol y le obligaban a caminar
Debes saberlo para luchar